El Gobierno aseguró que mantiene su compromiso de evitar incrementos en las tarifas de electricidad, gas y otros servicios básicos, mientras continúa aplicando medidas para estabilizar la economía y contener el impacto de la inflación sobre las familias bolivianas.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Fernando Romero, sostuvo que el Ejecutivo está tomando previsiones para impedir que los problemas registrados en el abastecimiento de combustibles y gas se traduzcan en aumentos para los consumidores.
“El Estado y el Gobierno están haciendo todos los esfuerzos justamente para que no suba ninguna tarifa, ni de servicios, ni de gas, ni de electricidad”, afirmó durante una entrevista con Asuntos Centrales.
La autoridad explicó que el alza de precios observada en junio respondió principalmente a los 53 días de bloqueos, que afectaron el abastecimiento de alimentos y favorecieron la especulación en distintos mercados del país.
Consultado por las filas para adquirir gas licuado de petróleo (GLP), Romero señaló que las autoridades investigan el presunto contrabando de garrafas hacia países vecinos, una situación que —según indicó— estaría contribuyendo a la escasez en algunos puntos del país.
Pese a ese escenario, aseguró que el Gobierno continuará priorizando el abastecimiento interno y adoptando medidas para evitar ajustes en las tarifas de los servicios básicos.
El ministro añadió que también se trabaja en la normalización de la distribución de combustibles y en la implementación de medidas destinadas a recuperar la estabilidad económica tras los efectos que dejaron los bloqueos.


