El Gobierno considera que la propuesta de distribuir los recursos públicos bajo un esquema 50/50 deberá construirse de manera gradual y mediante consensos nacionales, afirmó el ministro de Planificación del Desarrollo, Fernando Romero.
La autoridad señaló que el debate no debe limitarse únicamente a la redistribución de ingresos, sino incorporar una discusión más amplia sobre las competencias de los gobiernos subnacionales y el fortalecimiento del modelo autonómico.
“El 50/50 es un proceso importante que hay que discutir con acuerdos nacionales”, sostuvo.
Según explicó, una eventual reforma deberá incluir la actualización del pacto fiscal, la definición de nuevas atribuciones para departamentos y municipios, así como mecanismos para distribuir ingresos provenientes de nuevas actividades económicas.
Entre ellas mencionó el desarrollo del mercado de bonos y créditos de carbono, un ámbito en el que, según dijo, será necesario establecer cómo se distribuirán los recursos entre comunidades, municipios, gobernaciones y el Gobierno central.
Romero indicó que ese proceso requerirá una construcción paulatina y acuerdos entre todos los niveles del Estado, por lo que evitó fijar plazos para su implementación.
“Empieza desde ya profundizar las autonomías, actualizar los estatutos y empezar a trabajar en conjunto para llegar a acuerdos que sean de beneficio principalmente para las regiones”, afirmó.
El ministro agregó que el objetivo es avanzar hacia un modelo con mayores competencias e ingresos para las entidades territoriales, en el marco de un proceso consensuado que fortalezca las autonomías y la administración de los recursos públicos.


