711 focos de calor en el país: Santa Cruz concentra los principales núcleos de fuego
El Sistema de Alerta Temprana de Riesgos de Incendios Forestales (SATRIFO) registra 711 focos de calor en Bolivia, con los principales núcleos concentrados en el departamento de Santa Cruz. El mayor...
El Sistema de Alerta Temprana de Riesgos de Incendios Forestales (SATRIFO) registra 711 focos de calor en Bolivia, con los principales núcleos concentrados en el departamento de Santa Cruz. El mayor grupo reúne 274 focos de calor en la zona central del departamento, mientras que otro núcleo de 172 focos se ubica hacia el este y sureste del país, en el área del Gran Chaco y la Chiquitania Sur.
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Ambos grupos representan las principales concentraciones de focos de calor identificadas en el monitoreo nacional.
Tarija registra otro núcleo de 157 focos de calor
El mapa también muestra un núcleo de 157 focos de calor en Tarija, en el sur del país. La presencia de incendios en zonas de serranía puede dificultar las labores de control debido a las características del terreno.
En el norte, se identifica otro grupo de 30 focos de calor en Beni, además de puntos dispersos en la llanura beniana y la región amazónica. Asimismo, en la zona central del país se registra un núcleo de 56 focos de calor.
El oriente y la Amazonía presentan riesgo extremo
El SATRIFO también muestra un indicador de riesgo de incendios forestales que considera factores como la sequedad de la vegetación, la falta de lluvias, las temperaturas y el viento, condiciones que pueden favorecer la propagación del fuego.
Según el mapa, gran parte de Santa Cruz, Beni, Pando y el norte de La Paz aparece en el nivel más alto de riesgo. Esto significa que las condiciones ambientales de esas zonas son altamente favorables para la propagación de incendios.
En contraste, el altiplano y los valles presentan niveles de riesgo bajo a moderado.
La actividad se concentra cerca de ecosistemas vulnerables
Los principales núcleos de focos de calor identificados en Santa Cruz se encuentran próximos a importantes ecosistemas y áreas protegidas del oriente y el Chaco boliviano.
La combinación de una alta concentración de focos de calor y condiciones de riesgo extremo incrementa la amenaza para estos ecosistemas y su fauna. Las especies con movilidad limitada pueden tener mayores dificultades para escapar del avance del fuego, mientras que otras pueden verse obligadas a desplazarse hacia zonas desconocidas.


