El economista Fernando Romero explicó que la reciente variación del tipo de cambio del dólar responde a un desequilibrio entre la oferta y la demanda de divisas, en un escenario donde existe una mayor búsqueda de dólares frente a una menor disponibilidad en el mercado.
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Romero señaló que, aunque la fluctuación cambiaria se encuentra dentro de parámetros normales para una economía con precios variables, el impacto es mayor en Bolivia debido a que el país mantuvo durante años un tipo de cambio fijo.
“Para Bolivia, después de casi 15 años de un tipo de cambio fijo donde estábamos a 6,86 la compra, ahora estamos ya casi bordeando los 12 bolivianos”, explicó el economista, al referirse al incremento registrado desde la aplicación del nuevo régimen cambiario.
El especialista indicó que esta situación generó incertidumbre y especulación en el mercado, pero principalmente evidenció un problema de fondo relacionado con la disponibilidad de dólares.
Falta de divisas y presión sobre el tipo de cambio
Romero sostuvo que mientras continúe el desequilibrio entre la oferta y la demanda, la cotización del dólar continuará enfrentando presiones al alza.
“Tenemos un desequilibrio importante entre la oferta y demanda, mucha demanda de dólares, poca oferta de divisas y eso ha hecho de que se haya subido de manera continua la cotización oficial del dólar”, afirmó Romero.
Consultado sobre la posibilidad de que el dólar vuelva a bajar, como señaló el ministro de Economía, Romero indicó que no existe una fecha definida que genere certeza en la población.
“El ministro ha indicado que va a bajar, pero no sabe cuándo. Y eso no genera mucha certeza y certidumbre en la población”, manifestó.
El régimen cambiario no resuelve problemas estructurales
El economista explicó que la flexibilización del tipo de cambio no genera por sí sola un mayor ingreso de dólares al país, sino que refleja las condiciones actuales de la economía.
“Cuando se inició esta política cambiaria se había indicado que la misma no resuelve la crisis de dólares. Tampoco iba a hacer aparecer mágicamente las divisas norteamericanas en el país”, señaló.
Según Romero, la falta de divisas está relacionada con factores como el deterioro del comercio exterior, la baja llegada de inversión extranjera y las limitaciones en el acceso a créditos externos.
Añadió que la situación también puede impactar en los precios, debido a que una mayor cotización del dólar puede trasladarse a productos importados y otros bienes que dependen de la moneda extranjera.
Cuestiona ritmo de las medidas económicas
Sobre las acciones asumidas por el Gobierno, Romero consideró que los ajustes económicos debieron aplicarse con mayor anticipación y advirtió que las medidas pendientes serán más complejas en un contexto de crisis económica y menor gobernabilidad.
“Creo que particularmente se debería haber implementado esas medidas de reajuste estructural en materia monetaria y fiscal a inicios de su gestión”, sostuvo.
El economista agregó que el país enfrenta desafíos relacionados con el gasto público, las empresas deficitarias y las subvenciones, aspectos que, según explicó, requerirán decisiones estructurales en los próximos meses.


