El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, exigió al Gobierno nacional militarizar la frontera con Brasil, específicamente en los puntos de Ascensión de la Frontera y Las Petas, ante los recientes hechos de violencia registrados en el departamento.
La autoridad departamental también planteó la emisión de un Decreto Supremo que establezca el marco de actuación de las Fuerzas Armadas en esas zonas fronterizas.
El pedido fue realizado tras una reunión con asambleístas departamentales, representantes de la provincia Ángel Sandoval, autoridades de Seguridad Ciudadana, efectivos de la Policía Boliviana y del Ejército, en la que se analizaron medidas frente al avance del crimen organizado.
Velasco expresó su preocupación por los hechos violentos registrados recientemente y señaló que generan temor entre la población y afectan la imagen del departamento. También cuestionó que continúen registrándose asesinatos pese al despliegue de autoridades nacionales y departamentales en la zona.
Gobernación prepara centro de inteligencia preventiva
Como parte de las medidas departamentales, Velasco anunció que convocará en las próximas semanas al Consejo Departamental de Seguridad Ciudadana para aprobar el Plan Departamental de Seguridad.
La propuesta contempla fortalecer la coordinación entre instituciones, centralizar información, promover investigaciones y plantear iniciativas legislativas dentro de las competencias de la Gobernación.
Asimismo, anunció la creación del Centro Departamental de Comando, Control e Inteligencia Preventiva, una plataforma que integrará mapas del delito, drones, botones de emergencia y herramientas de análisis de datos.
El centro buscará fortalecer la prevención y capacidad de respuesta ante hechos delictivos, en coordinación con los municipios, la Policía Boliviana y el Ministerio Público.
Velasco señaló que estas acciones apuntan a evitar que Bolivia sea utilizada como refugio por organizaciones criminales internacionales y a reforzar la capacidad estatal para enfrentar el crimen organizado.
Finalmente, el gobernador vinculó el fortalecimiento de la seguridad con su propuesta de distribución 50-50 de los ingresos generados por los departamentos. Según sostuvo, una mayor disponibilidad de recursos permitiría mejorar el equipamiento policial y fortalecer los servicios de seguridad, salud y educación.


