Comerciantes afectados enfrentan créditos, pérdidas y el reto de volver a empezar
El incendio que afectó al sector comercial de Barrio Lindo no terminó con la extinción del fuego. Para los comerciantes damnificados, ahora comienza otra etapa marcada por las pérdidas, la necesidad...
El incendio que afectó al sector comercial de Barrio Lindo no terminó con la extinción del fuego. Para los comerciantes damnificados, ahora comienza otra etapa marcada por las pérdidas, la necesidad de reconstruir y la obligación de mantener sus compromisos económicos. Miguel Ángel Aguilar, comerciante de muebles, logró rescatar parte de su mercadería, pero señala que la prioridad ahora es encontrar la forma de volver a trabajar.
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Aguilar contó que, durante la emergencia, él y sus trabajadores intentaron retirar los muebles del lugar en medio del humo y las dificultades para ingresar. Parte de la mercadería pudo ser salvada, aunque también reportó la pérdida de algunos artículos que habían sido sacados al exterior durante el operativo de emergencia.
El comerciante explicó que su negocio no fue uno de los más afectados por las llamas debido a la ubicación de su puesto, pero observó de cerca la situación de otros propietarios que perdieron prácticamente todo lo construido durante años. Para ellos, señaló, el incendio significó la pérdida de inversiones y de una fuente de ingresos que sostenía a sus familias y trabajadores.
Volver a vender es la prioridad
Con las instalaciones afectadas y sin una fecha definida para retomar plenamente las actividades, los comerciantes buscan alternativas. Aguilar señaló que todavía se analizan opciones para que el sector pueda volver a funcionar, ya sea en las mismas instalaciones, en espacios externos o mediante alternativas temporales.
En su caso, ya busca una tienda fuera del sector para mantener la venta de muebles, aunque reconoce que los alquileres representan un costo adicional. “Esto tiene que seguir, porque no podemos nosotros parar”, afirmó Aguilar, al explicar que detrás de cada negocio existen familias, trabajadores e inversiones que deben continuar siendo atendidas.
La situación también está vinculada con las obligaciones financieras. Aguilar confirmó que mantiene un crédito bancario y señaló que una ampliación de los plazos podría ser una alternativa para los comerciantes afectados. Sin embargo, advirtió que las reprogramaciones pueden terminar elevando el monto total de la deuda por la acumulación de intereses.
Según explicó, durante la pandemia algunos créditos fueron ampliados, pero el mayor plazo también significó un incremento de los intereses y del monto final a pagar, una situación que genera cautela entre los comerciantes que hoy necesitan capital para reponer sus negocios.
Una infraestructura que deberá ser reconstruida
Mientras los comerciantes buscan cómo retomar sus actividades, la infraestructura afectada también requiere una intervención. Aguilar describió daños en las cubiertas y estructuras metálicas, con calaminas inutilizadas y fierros deformados por las altas temperaturas.
El comerciante señaló que algunas partes de la estructura continúan representando un riesgo y que la recuperación del sector demandará tiempo. Por ello, mientras se define la reconstrucción, considera necesario que los comerciantes puedan encontrar espacios alternativos para mantener sus ingresos.
La directiva, según relató, analiza diferentes opciones para permitir que los vendedores vuelvan a trabajar, aunque hasta el momento no se había definido un traslado concreto.
El seguro, una de las lecciones
El incendio también puso en evidencia la falta de cobertura para una parte importante de la mercadería. Aguilar estimó que entre el 90% y 95% de los comerciantes no tenía asegurado su patrimonio antes del siniestro.
“Es muy importante para todo tipo de siniestro tener asegurado el patrimonio que uno posee”, sostuvo el comerciante, quien considera que lo ocurrido debe servir como una alerta para otros mercados de la ciudad.
Aguilar también señaló que las causas del incendio deberán ser establecidas a partir de la investigación correspondiente. Desde su perspectiva, el sector deberá revisar las condiciones de prevención y seguridad para evitar que un hecho similar vuelva a afectar a otros comerciantes.
Ahora, mientras se evalúan los daños y las alternativas para recuperar los espacios, el desafío inmediato para los comerciantes de Barrio Lindo es retomar la actividad económica, reponer lo perdido y continuar cumpliendo con las obligaciones adquiridas antes del incendio.


