El abastecimiento de diésel para el sector productivo comenzó a mostrar una mejora parcial, pero todavía se encuentra por debajo de las necesidades de los productores que atraviesan la temporada de cosecha. Jaime Hernández, gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), informó que YPFB empezó a asignar aproximadamente el 50% del volumen requerido, después de semanas en las que no recibían combustible.
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Hernández explicó que los productores necesitan contar con el suministro completo para garantizar las labores de cosecha y evitar pérdidas en el rendimiento. En el caso de los medianos y grandes productores que adquieren combustible de manera directa, la asignación se realiza sobre el volumen mensual que tienen establecido y que puede alcanzar los 19.900 litros.
“Nosotros necesitamos en este momento no un 50%, nosotros necesitamos que se abastezca el cien por ciento”, afirmó el gerente de ANAPO, Jaime Hernández.
El dirigente señaló que la entrega parcial representa una mejora respecto a la situación registrada semanas atrás, cuando no se les asignaba combustible, pero advirtió que la cantidad actual todavía no permite garantizar la continuidad normal de las labores agrícolas.
El riesgo para la cosecha
La preocupación del sector está relacionada con el momento del ciclo productivo. Hernández explicó que los productores se encuentran en plena cosecha y que cada jornada sin el combustible suficiente incrementa el riesgo de pérdidas.
Entre los posibles efectos mencionó una reducción en los rendimientos y pérdidas ocasionadas por factores climáticos, como los vientos, que pueden afectar los cultivos cuando las labores no se realizan en el momento previsto.
“Día que pasa se corre el riesgo de que ya puedan ir teniendo mermas en rendimiento, productividad, pérdidas por vientos y eso ya significa una pérdida económica para el productor”, sostuvo Hernández.
El sector espera que la asignación avance del 50% actual hasta cubrir la totalidad de la demanda, principalmente durante la etapa de mayor requerimiento de combustible para las labores agrícolas.
El precio internacional presiona las importaciones
La situación del mercado interno también está relacionada con el incremento del precio internacional del diésel, según explicó Hernández. Señaló que antes del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el precio del combustible se encontraba alrededor de los 700 dólares por metro cúbico, mientras que actualmente bordea los 1.200 dólares.
Este incremento encarece las operaciones de importación y se suma a las dificultades para acceder a dólares, lo que aumenta la presión sobre el abastecimiento interno.
Como referencia, Hernández señaló que el diésel comercializado por importadores privados puede llegar a alrededor de Bs 19,50 por litro, mientras que la gasolina se aproxima a los Bs 17.
Productores recurren al mercado paralelo
La escasez también ha generado un mercado paralelo de combustible. Según la información recibida por el sector productivo, el diésel en ese circuito se comercializa entre Bs 13 y Bs 14 por litro.
Hernández explicó que este mercado se origina a partir del desvío y posterior reventa de combustible distribuido por YPFB, situación que obliga a algunos productores a recurrir a esa vía ante la falta de suministro regular.
“Muchos productores tienen que acudir para poder abastecerse de algo de combustible por la crítica situación que hay en estos momentos”, señaló Hernández.
YPFB prevé una mejora gradual
De acuerdo con la información transmitida al sector, YPFB esperaba mejorar gradualmente el abastecimiento a partir de la semana anterior, luego de resolver problemas logísticos y presupuestarios relacionados con la provisión de combustible.
Hernández explicó que también se trabajaba en la disponibilidad de recursos para mantener la


