El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, afirmó que el consumo de diésel se redujo 50% el primer día de la eliminación de la subvención y que posteriormente la caída se moderó hasta alrededor del 30%. También anunció una mayor participación de privados en la importación de combustibles y una recuperación de la capacidad de refinación mediante crudo importado.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, aseguró que la situación del abastecimiento de combustibles comenzó a cambiar después de la eliminación de la subvención al diésel, aunque reconoció que todavía existen problemas puntuales de logística en algunas regiones.
Durante una entrevista con Tuffí Aré en “La Silla Influyente” de Expocruz 2026, Daroca señaló que la demanda de diésel cayó inicialmente de manera pronunciada. Según sus datos, el primer día la reducción fue del 50%, el segundo día del 40% y durante la semana posterior se situó alrededor del 30%.
“Hemos notado una reducción rápida en las colas”, afirmó el presidente de YPFB.
Daroca atribuyó parte de esta caída a la eliminación de la subvención y sostuvo que también disminuyó la compra destinada, según su explicación, a la especulación y venta ilegal de combustibles. Aseguró además que los niveles de stock de YPFB comenzaron a recuperarse.
Potosí y Sucre, los puntos pendientes
El ejecutivo reconoció que todavía existían dificultades puntuales. Mencionó específicamente problemas con el abastecimiento de gasolina en Potosí y Sucre, que atribuyó a ajustes logísticos y a la renegociación de contratos de transporte después del cambio en el precio del diésel.
Según Daroca, estos problemas debían ser solucionados en los días siguientes, mientras que sostuvo que el abastecimiento de diésel a nivel nacional ya se encontraba garantizado.
Sin embargo, ante la pregunta sobre si podía garantizar que las filas no volverían en los próximos meses, el presidente de YPFB explicó que la eliminación del diferencial entre el precio de compra y el precio de venta había mejorado la liquidez en bolivianos de la empresa.
“Al comprar caro y vender barato”, explicó, se generaba un déficit en los recursos que YPFB recaudaba. Según Daroca, ese problema se redujo con el nuevo esquema.
Privados comenzarán a ganar espacio en la importación
Uno de los cambios anunciados por Daroca es una mayor participación del sector privado en la importación de combustibles.
El presidente de YPFB indicó que las empresas privadas que cuentan con licencia para importar podrán participar en el Comité de Producción y Demanda y asumir compromisos concretos sobre los volúmenes que ingresarán al país.
Actualmente, según Daroca, más del 90% de las importaciones de combustibles todavía corresponden a YPFB, mientras los privados comienzan a incrementar su participación.
La demanda mensual que manejó durante la entrevista fue de aproximadamente 200 millones de litros de diésel y 130 millones de litros de gasolina.
El Estado dejaría de asumir un déficit de US$55 millones por semana
Otro de los datos centrales de la entrevista fue el impacto financiero que Daroca atribuyó a la subvención.
Según el presidente de YPFB, el esquema anterior generaba un déficit aproximado de US$55 millones por semana. Afirmó que la eliminación de la subvención permite dejar de acumular ese déficit y disponer de mayor liquidez para financiar el abastecimiento.
Daroca también señaló que YPFB necesita actualmente entre US$80 millones y US$90 millones por semana para adquirir gasolina y diésel destinados al abastecimiento nacional.
Crudo importado para producir combustibles en Bolivia
Una de las apuestas principales de la nueva estrategia de YPFB es aumentar la utilización de las refinerías nacionales mediante la importación de crudo.
Daroca afirmó que las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell tienen una capacidad operativa conjunta de 57.000 barriles por día y que actualmente se procesan alrededor de 22.000 barriles diarios.
Según explicó, el primer lote de crudo importado permitió aumentar el procesamiento entre 6.000 y 7.000 barriles diarios. La meta es comenzar con importaciones de unos 10.000 barriles por día y posteriormente llegar a 20.000 barriles diarios.
La logística contempla el ingreso de crudo por Arica, su transporte hasta Oruro y posteriormente su bombeo hacia las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz. Daroca también mencionó la posibilidad de utilizar la conexión desde Argentina para incorporar volúmenes adicionales.
“Mucho más barato” que importar diésel, según Daroca
El presidente de YPFB defendió la estrategia de importar petróleo crudo y refinarlo en Bolivia frente a la alternativa de importar directamente productos terminados.
Explicó que el costo de refinación estaría actualmente entre US$13 y US$14 por barril y sostuvo que la diferencia entre el precio del crudo y el de los productos refinados hace atractiva esta alternativa.
Daroca calculó que cada barco que llega a Arica transporta entre 200.000 y 250.000 barriles de crudo, lo que, tomando como referencia un precio de US$100 por barril mencionado durante la entrevista, representa entre US$20 millones y US$25 millones por cargamento.
YPFB espera aumentar la producción de las refinerías
Daroca aseguró que actualmente las refinerías producen aproximadamente el 30% de la gasolina y el 10% del diésel requeridos, según sus estimaciones.
Con el incremento del procesamiento de crudo importado, planteó como objetivo llevar la participación de las refinerías hasta aproximadamente 60%-70% de la producción de gasolina y aumentar también significativamente la producción de diésel.
El horizonte planteado por el presidente de YPFB es de 90 días para consolidar una primera etapa y de hasta 180 días para alcanzar los niveles previstos.
Daroca: Bolivia todavía tiene potencial petrolero
Ante el debate sobre una eventual crisis energética, Daroca sostuvo que Bolivia todavía cuenta con potencial para recuperar su producción de crudo.
Afirmó que durante años el precio de referencia interno del petróleo estuvo en US$27 por barril, mientras el precio internacional era considerablemente mayor, lo que, según su explicación, habría desincentivado la exploración y producción.
Ahora, dijo, el precio de referencia del crudo boliviano llegó a US$64 por barril, lo que, en su opinión, puede generar nuevos incentivos para desarrollar campos maduros y proyectos exploratorios. También planteó la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones.
“Casi 30%” de reducción en la planilla de YPFB
La entrevista también abordó la reestructuración interna de la estatal.
Daroca afirmó que YPFB ya redujo casi 30% de su planilla y que existe un proceso de reorganización en marcha para las distintas subsidiarias.
Según sus datos, YPFB Corporación cuenta con alrededor de 1.300 empleados, mientras que incluyendo sus subsidiarias el número llegaría aproximadamente a entre 4.000 y 5.000 trabajadores.
El presidente de la empresa explicó que se prepara además un estudio de reestructuración con consultores nacionales e internacionales para definir cuál debería ser el tamaño y la estructura futura de la estatal.
Intervención de YPFB durará 180 días
Daroca confirmó que la intervención de YPFB tiene un plazo de 180 días y que durante ese período se desarrollará también el estudio de reestructuración.
Afirmó que el objetivo es reenfocar a la empresa estatal hacia actividades de exploración, explotación, producción y refinación.
Sobre corrupción, aseguró que la estatal puso en marcha un plan de transparencia y control, incluyendo un centro de monitoreo del abastecimiento y una plataforma para recibir denuncias de la población.
¿Cuándo sentirá el cambio el consumidor?
La pregunta final de la entrevista fue directamente al surtidor: ¿cuándo sentirá el boliviano un cambio?
Daroca respondió que el primer efecto debería ser la reducción de las filas y la posibilidad de cargar combustible sin esperar.
También proyectó un mercado con mayor participación privada, donde los consumidores puedan encontrar combustibles de diferentes proveedores y características.
“Lo tienen que empezar a sentir ya en forma inmediata”, sostuvo.


