Activismo ciudadano en Bolivia y Chile: jóvenes y mujeres impulsan nuevas formas de participación política
Una investigación de María Teresa Zegada y Gabriela Canedo analiza cómo jóvenes y mujeres se movilizan por el medio ambiente, los derechos y la diversidad, más allá de las estructuras políticas...
El activismo ciudadano, las movilizaciones juveniles y el papel de las redes sociales en la política son los ejes de un libro que analiza nuevas formas de participación en Bolivia y Chile. La investigación, desarrollada durante aproximadamente tres años y publicada por la editorial Plural, identifica colectivos y movimientos que buscan incidir en la sociedad sin necesariamente aspirar al poder político.
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En entrevista con Mónica Salvatierra de Desayuno Inforado con Asuntos Centrales, las investigadoras María Teresa Zegada y Gabriela Canedo explicaron los principales hallazgos del estudio, que busca ampliar la mirada sobre la realidad boliviana y mostrar otras formas de organización ciudadana, más allá de la crisis y de los movimientos sociales tradicionales.
El trabajo comparativo permitió identificar expresiones de activismo juvenil en América Latina, así como colectivos que impulsan causas ambientales, derechos de las mujeres, protección de los animales y reconocimiento de la diversidad sexual y de género.
El activismo ciudadano va más allá de los movimientos tradicionales
La investigación plantea que la participación ciudadana ya no se expresa únicamente a través de organizaciones sociales tradicionales o estructuras vinculadas a partidos políticos.
Según Gabriela Canedo, el estudio examina las motivaciones que llevan a jóvenes y mujeres a movilizarse por distintas causas y cómo combinan la actividad en las calles con las redes sociales.
Entre los temas que impulsan estas acciones están la defensa del medio ambiente, los derechos de las mujeres, la protección de los animales, los derechos culturales y el reconocimiento de la diversidad sexual y de género.
En Santa Cruz, las investigadoras identificaron colectivos como Ríos de Pie y grupos de ciclistas vinculados a iniciativas como Dame 1,5, que promueven determinadas demandas ciudadanas.
Canedo explicó que algunas de estas movilizaciones responden a situaciones puntuales y buscan interpelar a instituciones públicas, municipios, empresas u otros actores, sin necesariamente pretender transformar toda la estructura política o asumir el poder.
A esta modalidad la investigación la denomina “activismo situacional”: acciones que surgen ante circunstancias concretas y que pueden generar repercusiones sociales y políticas.
Las redes sociales conectan las causas con las calles
Uno de los aspectos centrales del libro es la relación entre las plataformas digitales y las movilizaciones ciudadanas.
Las investigadoras señalaron que las redes sociales permiten difundir mensajes, organizar acciones y conectar a personas que comparten determinadas causas. Su influencia también contribuye a instalar temas en la agenda pública y movilizar emociones.
La investigación incluyó un seguimiento de publicaciones y mensajes difundidos por distintos colectivos, con el propósito de comprender cómo construyen sus discursos y qué impacto pueden tener en la sociedad.
Las autoras sostienen que estas expresiones de activismo deben ser consideradas al analizar las transformaciones políticas y sociales de Bolivia, especialmente por su capacidad de generar reacciones en momentos críticos.
Jóvenes liberales también buscan espacio en la política boliviana
Otro de los hallazgos destacados es la presencia de grupos de jóvenes liberales, especialmente en Santa Cruz, que comenzaron a organizarse y formarse políticamente después de las movilizaciones de 2019.
Según explicó María Teresa Zegada, la investigación identificó una diversidad de corrientes dentro de estos grupos. Algunos se orientan hacia posiciones conservadoras vinculadas con valores religiosos y familiares, mientras otros siguen ideas libertarias e influencias de líderes políticos y creadores de contenido internacionales.
La investigadora señaló que varios de estos jóvenes mantienen espacios de formación y estudio, aunque no identifican necesariamente un liderazgo capaz de articularlos en una acción política común en el ámbito nacional.
El estudio también advierte que estos grupos, al igual que los colectivos ambientalistas, feministas y animalistas, pueden permanecer poco visibles durante ciertos periodos y adquirir protagonismo cuando se presentan situaciones que motivan su movilización.
Una nueva forma de participación política
Para las autoras, estas expresiones muestran que la acción política no se limita a los partidos, las elecciones o las organizaciones sociales tradicionales.
Aunque muchos colectivos no buscan ocupar cargos públicos, sus demandas pueden cuestionar decisiones institucionales, presionar a actores privados y contribuir a generar conciencia ciudadana.
La investigación busca ampliar la mirada sobre la sociedad boliviana, mostrando que, además de la crisis y los conflictos protagonizados por actores tradicionales, existen otras formas de organización que están influyendo en el debate público.
El libro fue desarrollado en el marco del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), con sede en Cochabamba, y publicado por la editorial Plural.
Con este trabajo, las investigadoras proponen observar con mayor atención a los jóvenes y a los colectivos ciudadanos, cuyas formas de organización y participación podrían tener una influencia creciente en la política y la sociedad bolivianas.
Fuente: Entrevista de Asuntos Centrales a María Teresa Zegada y Gabriela Canedo.


