Bolivia entra en la etapa más difícil del ajuste: el reto será cumplir acuerdo con el FMI sin disparar inflación
Bolivia entra en la etapa más difícil de su ajuste económico tras el acuerdo con el FMI y el alza del diésel. Un informe de MT Consulting anticipa presiones sobre la inflación y una contracción de...
Un informe de MT Consulting advierte que el financiamiento internacional puede reducir el riesgo de una crisis de liquidez, pero anticipa presiones sobre los precios, el tipo de cambio, el empleo público y los costos empresariales. Para 2027, el escenario base contempla una contracción económica de hasta el 2%.
Bolivia ingresa en una nueva etapa de su crisis económica. Después de la aprobación del programa de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del incremento del precio del diésel, el principal desafío será ejecutar las medidas de ajuste sin profundizar la inflación, debilitar el consumo ni deteriorar la actividad productiva.
Esa es la principal conclusión del informe Panorama Económico, edición octubre de 2026, elaborado por MT Consulting, que analiza el comportamiento del tipo de cambio, las reservas internacionales, la inflación, la política fiscal y la situación energética del país.
El documento resume el momento económico con una advertencia: el riesgo dejó de concentrarse exclusivamente en una crisis de liquidez y pasó a depender de la ejecución de las reformas y de sus consecuencias sobre los hogares y las empresas.
El FMI aporta recursos, pero condiciona el programa económico
El Directorio del FMI aprobó el 2 de octubre un Servicio Ampliado de 36 meses por aproximadamente US$ 1.900 millones. Según el informe, el primer desembolso, de US$ 211,3 millones, ingresó al Banco Central de Bolivia el 6 de octubre.
El programa establece un ajuste fiscal acumulado cercano al 8,5% del producto interno bruto (PIB) entre 2026 y 2029. Entre sus compromisos figuran la reducción del déficit fiscal, la disciplina monetaria, la eliminación del crédito neto del BCB al sector público y una política de mayor flexibilidad cambiaria.
También contempla reducir la masa salarial pública en más del 1% del PIB, limitar nuevas contrataciones y cerrar o reestructurar entre ocho y diez empresas estatales. La reforma tributaria, de acuerdo con el análisis, quedaría para los años segundo y tercero del programa.
El financiamiento internacional representa un alivio para las necesidades inmediatas de divisas, pero el cumplimiento de las metas será determinante para que los desembolsos posteriores se mantengan.
El dólar: las intervenciones no consiguieron estabilizar el mercado
El comportamiento cambiario de septiembre ilustra las dificultades que enfrenta el Banco Central.
De acuerdo con MT Consulting, el tipo de cambio oficial llegó a Bs 12,64 el 8 de septiembre. Después de la venta de divisas del BCB a la banca, cayó hasta Bs 9,83 el 16 de septiembre, pero volvió a situarse cerca de Bs 12 en apenas cuatro días hábiles.
El informe advierte que la intervención permitió una reducción temporal, pero no consolidó un nuevo nivel de equilibrio.
Además, señala que la eliminación del límite que impedía a los bancos vender dólares por encima del tipo de cambio oficial amplía las diferencias entre entidades y aumenta la capacidad de negociación de la banca frente a empresas y particulares.
Para el sector empresarial, la recomendación es cotizar con diferentes entidades financieras, negociar operaciones por volumen y plazo y planificar las compras de divisas para evitar adquisiciones de emergencia.
El diésel y la inflación, bajo observación
Otro de los principales factores de presión es el incremento del precio del diésel de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro desde el 19 de septiembre, un aumento del 83%, según el documento.
El encarecimiento del combustible impacta directamente en los costos de transporte y producción. El informe recoge advertencias de los gremiales sobre posibles incrementos de al menos 20% en productos básicos y menciona los mayores costos que enfrenta la cadena avícola.
La inflación de septiembre fue del 0,85% mensual y acumuló un 3,90% durante los primeros nueve meses de 2026. Sin embargo, ese indicador todavía no refleja un mes completo con el nuevo precio del diésel.
El documento destaca que la proyección oficial de inflación cercana al 14% para el cierre del año supone una aceleración importante durante el último trimestre.
La evolución de los precios será uno de los principales indicadores para medir el costo social del ajuste económico.
Reservas internacionales: alivio financiero y limitaciones
Las reservas internacionales netas alcanzaron US$ 3.933 millones en septiembre, según las cifras del informe. No obstante, MT Consulting advierte que las reservas en divisas líquidas rondaban los US$ 474 millones al cierre de ese mes.
El primer desembolso del FMI, por US$ 211,3 millones, representa un refuerzo importante de la disponibilidad inmediata de recursos, aunque no elimina la necesidad de estabilizar el mercado cambiario y fortalecer la posición externa del país.
El análisis sostiene que la capacidad de intervención del Banco Central continuará siendo un factor central para la estabilidad de corto plazo.
Bolivia enfrenta un problema energético de largo plazo
La situación del gas añade otro desafío estructural. El informe señala que las reservas probadas cayeron a 3,7 trillones de pies cúbicos (TCF), frente a 4,5 TCF en 2023.
La producción nacional pasó de casi 59 millones de metros cúbicos diarios en 2014 a 26,7 millones en 2026. Según las proyecciones atribuidas a YPFB, podría bajar a 16,6 millones en 2030 y a 4,7 millones en 2040, por debajo de la demanda interna estimada en 14,9 millones.
El riesgo no se limita a las exportaciones. El 74,7% de la generación eléctrica depende del gas, de modo que una menor disponibilidad podría aumentar los costos y obligar a acelerar la diversificación energética.
El documento identifica oportunidades en la inversión privada, la generación mixta y las energías renovables, aunque advierte que una eventual corrección del precio del gas utilizado para producir electricidad podría encarecer las tarifas.
¿Qué puede pasar con la economía boliviana en 2027?
MT Consulting plantea tres escenarios para el próximo año: estabilización, escenario base y mayor riesgo.
En el escenario base, al que asigna una probabilidad del 50%, proyecta una contracción del PIB de entre 0,5% y 2%, una inflación de entre 7% y 12% y un tipo de cambio paralelo de Bs 12 a Bs 14.
El escenario de mayor riesgo, con una probabilidad asignada del 25%, contempla una caída económica de hasta el 3%, inflación superior al 12% y un dólar paralelo de entre Bs 14 y Bs 18. También prevé mayor conflictividad social, estrés de liquidez y una caída pronunciada de la inversión.
El escenario de estabilización, también con una probabilidad del 25%, supone una recuperación del crecimiento, inflación de entre 5% y 8% y una mejora sostenida de las reservas internacionales.
Estas cifras son escenarios prospectivos elaborados por la consultora, no resultados asegurados ni pronósticos oficiales del FMI.
La prueba será económica y social
El diagnóstico de MT Consulting plantea que el financiamiento internacional y el nuevo programa fiscal abren una oportunidad para ordenar las cuentas públicas y recuperar la estabilidad. Sin embargo, el resultado dependerá de la capacidad del Gobierno para cumplir los compromisos, administrar las presiones cambiarias, contener la inflación y sostener la actividad productiva.
El ajuste también tendrá consecuencias para las empresas, que deberán adaptarse a mayores costos y a una demanda más cautelosa, y para los hogares, que enfrentarán el impacto del combustible sobre el transporte y los alimentos.
La pregunta central para Bolivia es si el respaldo financiero y las reformas lograrán estabilizar la economía antes de que el costo del ajuste se traduzca en una contracción más profunda y en una mayor conflictividad social.
Fuente: Panorama Económico, edición octubre de 2026, MT Consulting, elaborado por Marcelo Trigo.


