Cañeros advierten que el 20% de la producción quedará en el campo y esperan reactivación con el aumento del etanol
La falta de diésel, el aumento de costos y el clima golpearon la zafra 2026. Los cañeros advierten pérdidas y esperan que el aumento de etanol reactive al sector productivo.
La zafra cañera 2026 enfrenta pérdidas por la escasez de diésel, el incremento de los costos de producción y las condiciones climáticas adversas. El sector estima que cerca del 20% de la producción de caña quedará en los campos y reconoce que ya no será posible recuperar los volúmenes previstos al inicio de la campaña.
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Alcides Córdova, presidente de la Confederación de Cañeros de Bolivia, informó que el sector comenzó la zafra con la expectativa de superar los 12 millones de toneladas de molienda y alcanzar una producción superior a los 15 millones de quintales de azúcar. Sin embargo, los problemas registrados durante el año impidieron cumplir esas proyecciones.
“Arrancamos el inicio de una zafra 2026 con grandes expectativas, pero lastimosamente no se va a poder lograr esa meta por los diferentes factores negativos que hemos tenido”, señaló en entrevista con Asuntos Centrales.
La falta de diésel y los costos golpearon la producción de caña
Córdova identificó la escasez de diésel como uno de los principales problemas que afectaron al sector durante la campaña. A esta situación se sumó el incremento del precio del combustible, que elevó los costos de producción y redujo la capacidad de inversión de los productores.
El dirigente explicó que los gastos para realizar labores culturales en el campo llegaron a triplicarse respecto al inicio del año.
Esta situación llevó a varios productores a reducir inversiones, suspender la fertilización y limitar los controles de plagas, debido al elevado costo y al riesgo económico que implicaban esas actividades.
“Muchos productores decidieron no fertilizar, decidieron no hacer control de plagas porque era mucha la inversión y el riesgo era demasiado”, explicó.
A estos factores se sumaron las condiciones climáticas, que retrasaron el desarrollo de la cosecha y la molienda en los ingenios.
Según Córdova, la zafra registra un retraso cercano al 70% respecto al calendario previsto. Aunque considera que los ingenios podrían continuar trabajando hasta diciembre, advirtió que una parte de la producción ya se perdió.
El 20% de la caña podría quedar en los campos
El presidente de la Confederación de Cañeros de Bolivia estimó que aproximadamente el 20% de la producción no llegará a ser procesada.
Explicó que la caña que comienza a cosecharse a partir de noviembre ya no alcanza un desarrollo adecuado para garantizar su aprovechamiento en la siguiente campaña, por lo que el sector enfrenta un daño que tendrá consecuencias más allá de la actual zafra.
“Creemos y estimamos que cerca de un 20% de la producción se va a quedar en el campo. Es imposible poder llegar a moler todo”, afirmó.
Aunque existe la posibilidad de extender las operaciones hasta diciembre, Córdoba sostuvo que esto no permitirá recuperar completamente las pérdidas acumuladas durante el año.
El aumento de la mezcla de etanol busca reactivar al sector
Frente a este escenario, los cañeros depositan expectativas en el incremento de la mezcla de etanol en la gasolina, una medida que forma parte de los acuerdos alcanzados con el Gobierno.
Córdova recordó que el programa de etanol comenzó hace más de ocho años con el objetivo de ampliar la producción nacional y reducir la dependencia de combustibles importados.
Desde entonces, los ingenios realizaron inversiones en sus fábricas y los productores ampliaron sus cultivos para responder a la demanda de materia prima.
El dirigente confirmó que existe un acta de acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos y Yacimientos para incrementar la proporción de etanol en la gasolina a partir del 1 de noviembre.
Según explicó, los productores también prevén llevar sus propios vehículos para realizar las primeras pruebas de abastecimiento con el combustible.
Córdova defendió la iniciativa y sostuvo que el programa cuenta con estudios técnicos desarrollados durante más de ocho años por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
También cuestionó las posiciones contrarias al incremento de la mezcla y pidió que el debate se base en información técnica.
Cañeros calculan un ahorro de $us 500 millones en divisas
Uno de los argumentos económicos presentados por el dirigente es el ahorro de divisas que podría generar el mayor uso de etanol nacional.
Córdova afirmó que la medida permitiría ahorrar más de 500 millones de dólares, recursos que actualmente se destinan a la compra de combustibles en el exterior.
A su juicio, ese dinero podría utilizarse para otras necesidades del país y contribuir a reducir la presión sobre las divisas.
El representante también destacó el impacto que tendría una mayor producción de etanol en las economías de las zonas cañeras, debido a la generación de empleo y al movimiento comercial asociado a la actividad agrícola.
La cosecha demanda trabajadores y servicios, además de compras de repuestos, llantas, baterías y otros insumos utilizados por los productores.
El sector espera recuperar inversiones para la zafra 2027
Córdova considera que el incremento de la mezcla de etanol puede devolver confianza a los productores, varios de los cuales enfrentan dificultades económicas después de una campaña afectada por los mayores costos.
Indicó que algunos productores están cerca de quebrar y que una mayor demanda de caña podría permitirles recuperar capacidad de inversión.
El dirigente recordó que hace más de cinco años el rendimiento promedio era de 37 toneladas por hectárea. En la campaña 2025-2026, según sus datos, los productores llegaron a registrar entre 70 y 75 toneladas por hectárea.
También señaló que la molienda pasó de aproximadamente nueve millones de toneladas hace tres años a una proyección cercana a los 12 millones en la actual campaña, aunque esta última meta no podrá alcanzarse.
La expectativa del sector está puesta ahora en recuperar las inversiones y ampliar nuevamente la superficie de producción para 2027.
“Si hay una reactivación, el productor va a volver a creer, vamos a volver a hacer las inversiones”, afirmó.
Para la Confederación de Cañeros de Bolivia, el desafío inmediato es enfrentar las pérdidas de la actual zafra y consolidar el programa de etanol como una alternativa para fortalecer la producción agrícola, generar empleo y reducir la dependencia energética del país.


