Cada vez más gobiernos recomiendan que las familias tengan preparada una mochila de emergencia con alimentos, agua, medicamentos y artículos básicos para afrontar al menos 72 horas sin asistencia externa inmediata.
Table Of Content
- ¿Por qué se recomiendan 72 horas de autonomía?
- Qué países recomiendan prepararse para tres días
- Qué debe contener una mochila de emergencia para 72 horas
- Qué puede ocurrir si una ciudad enfrenta una emergencia
- ¿La recomendación significa que se aproxima una guerra o una catástrofe?
- Qué riesgos hacen importante la preparación familiar en Bolivia
La recomendación busca que las personas puedan mantenerse por sí mismas durante los primeros tres días de una crisis, cuando los servicios de rescate, abastecimiento y atención médica podrían tener dificultades para llegar a todas las zonas afectadas.
La medida ha cobrado relevancia ante distintos riesgos, como terremotos, inundaciones, incendios forestales, apagones, ciberataques, interrupciones de servicios básicos e incluso situaciones de conflicto.
La Unión Europea, Suecia, Finlandia, Japón, Canadá y Reino Unido figuran entre los países y regiones que promueven distintas formas de preparación familiar.
¿Por qué se recomiendan 72 horas de autonomía?
El período de 72 horas, equivalente a tres días, responde a una lógica de prevención: permitir que los hogares cubran sus necesidades esenciales mientras las autoridades organizan y despliegan la respuesta ante una emergencia.
Cuando ocurre un desastre, las condiciones habituales pueden cambiar en cuestión de minutos. Las carreteras pueden quedar bloqueadas, los servicios eléctricos interrumpirse y las redes de comunicación saturarse.
Entre los servicios que podrían verse afectados están:
- El suministro de agua potable.
- La electricidad y las telecomunicaciones.
- El transporte público y privado.
- El funcionamiento de hospitales y centros de salud.
- El acceso a supermercados, farmacias y bancos.
- La llegada de equipos de rescate a comunidades aisladas.
Por eso, las autoridades recomiendan que las familias no dependan exclusivamente de la asistencia inmediata del Estado.
Las 72 horas no representan un plazo fijo para que los organismos de emergencia lleguen a una zona afectada. Son un período de autonomía preventiva que permite reducir la vulnerabilidad de los hogares durante las primeras etapas de una crisis.
Qué países recomiendan prepararse para tres días
La preparación familiar forma parte de las políticas de protección civil de distintos países. Aunque cada gobierno adapta sus recomendaciones a sus riesgos y condiciones, existe un elemento común: disponer de suministros suficientes para afrontar una interrupción temporal de los servicios esenciales.
Unión Europea
El 3 de noviembre de 2026 presentó nuevas directrices para fortalecer la preparación de la población ante situaciones de crisis. La propuesta contempla que las familias puedan cubrir sus necesidades esenciales durante las primeras 72 horas.
Entre las medidas figuran las mochilas de emergencia, la educación preventiva y el fortalecimiento de la preparación comunitaria. Se trata de recomendaciones, no de una obligación general para los ciudadanos.
Suecia
Promueve que los hogares tengan capacidad para mantenerse por sí mismos durante varios días ante situaciones de crisis, incluidas emergencias graves o escenarios de guerra.
Finlandia
Recomienda mantener reservas domésticas para al menos tres días. Entre los suministros sugeridos están el agua, los alimentos, los medicamentos, una radio y una linterna.
Japón
Debido a su exposición a terremotos, tsunamis y tifones, impulsa la preparación de mochilas de emergencia y reservas de alimentos y agua.
Canadá
La Cruz Roja canadiense recomienda contar con suministros para afrontar al menos 72 horas sin electricidad ni agua corriente.
Reino Unido
Su campaña de preparación ciudadana, conocida como Be Ready, promueve que las familias puedan afrontar hasta tres días de interrupciones en los servicios esenciales.
Aunque los riesgos son diferentes en cada territorio, el objetivo es similar: que las personas tengan recursos básicos para responder mientras se restablecen los servicios o llega la ayuda.
Qué debe contener una mochila de emergencia para 72 horas
La mochila debe reunir artículos que permitan atender las necesidades básicas de una persona durante una evacuación o una interrupción de servicios.
La lista puede variar según el clima, la ubicación, la composición familiar y las necesidades particulares de cada integrante.
Estos son los elementos fundamentales:
| Elemento | Utilidad |
|---|---|
| Agua potable | Mantener la hidratación |
| Alimentos no perecederos | Cubrir la alimentación durante la emergencia |
| Linterna y baterías | Iluminar espacios sin electricidad |
| Radio portátil | Recibir información oficial |
| Botiquín de primeros auxilios | Atender lesiones menores |
| Medicamentos personales | Mantener tratamientos médicos |
| Silbato | Pedir ayuda y facilitar la localización |
| Documentos protegidos | Resguardar identificaciones y datos importantes |
| Cargador portátil | Mantener operativo el teléfono |
| Dinero en efectivo | Realizar pagos si fallan los sistemas electrónicos |
| Ropa y abrigo | Protegerse de las condiciones climáticas |
| Artículos de higiene | Mantener la limpieza y prevenir problemas sanitarios |
También es importante incorporar productos específicos para bebés, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
La mochila debe mantenerse en un lugar accesible y conocido por todos los integrantes del hogar. Además, es necesario revisar periódicamente las fechas de vencimiento de los alimentos, el estado de las baterías y la vigencia de los medicamentos.
Qué puede ocurrir si una ciudad enfrenta una emergencia
La utilidad de contar con estos suministros se entiende mejor al considerar algunos escenarios posibles.
Terremotos: los edificios pueden sufrir daños, las vías quedar bloqueadas y las familias verse obligadas a abandonar sus viviendas. Una mochila preparada facilita una evacuación rápida.
Inundaciones: las calles pueden quedar anegadas, las comunidades aisladas y el acceso a alimentos y agua potable interrumpido durante varios días.
Apagones prolongados: la falta de electricidad puede afectar las comunicaciones, los cajeros automáticos, el transporte y los sistemas de abastecimiento.
Incendios forestales: las familias pueden recibir órdenes de evacuación con poco tiempo para organizar sus pertenencias. Tener los artículos esenciales preparados permite salir sin perder tiempo buscando documentos o medicamentos.
En todos estos escenarios, la mochila no reemplaza los servicios de emergencia, pero puede ayudar a cubrir necesidades básicas mientras se recibe asistencia.
¿La recomendación significa que se aproxima una guerra o una catástrofe?
No necesariamente. La preparación para 72 horas responde a una política de prevención que contempla múltiples amenazas y no exclusivamente escenarios bélicos.
Los gobiernos consideran riesgos naturales, accidentes industriales, fallas tecnológicas, interrupciones de infraestructura y conflictos.
En el caso de la Unión Europea, las nuevas directrices forman parte de una estrategia para fortalecer la resiliencia civil y la capacidad de respuesta de la población.
Por tanto, recomendar una mochila de emergencia no significa que exista una alerta de guerra inminente ni que las autoridades estén pidiendo a los ciudadanos abandonar sus hogares.
La idea es anticiparse a situaciones en las que los servicios habituales podrían dejar de funcionar temporalmente.
Qué riesgos hacen importante la preparación familiar en Bolivia
En Bolivia, la preparación ante emergencias también tiene relevancia por la diversidad de amenazas que afectan a sus regiones.
Entre los principales riesgos están las inundaciones en Beni y Santa Cruz, los deslizamientos y derrumbes en zonas montañosas, los incendios forestales, las sequías, la escasez de agua y las tormentas intensas.
También pueden registrarse interrupciones de caminos y servicios básicos que dificulten el abastecimiento y la llegada de asistencia a determinadas comunidades.
En este contexto, una mochila de emergencia puede ser parte de una estrategia de prevención familiar, especialmente en zonas expuestas a fenómenos climáticos o desastres naturales.
La preparación podría complementarse con simulacros de evacuación, sistemas de alerta temprana, capacitación en primeros auxilios y coordinación entre municipios, gobernaciones y Defensa Civil.
La recomendación internacional de las 72 horas plantea una idea sencilla: no esperar a que ocurra una emergencia para organizarse. Contar con agua, alimentos, medicamentos, documentos y medios de comunicación puede marcar una diferencia durante los primeros días de una crisis.


