La diputada Sandra Rivero afirmó que la presencia de Fernando Cerimedo dentro del entorno del Gobierno no era desconocida y que su nombre, junto al de otras personas cercanas al Ejecutivo, era parte de conversaciones habituales entre legisladores.
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“Todos conocíamos a Fernando Cerimedo. Es más, todos conocíamos el equipo con el que él trabajaba”, afirmó durante una entrevista en Asuntos Centrales al referirse a las denuncias que surgieron alrededor del caso Beller.
Rivero mencionó entre ese grupo a Gilda Céspedes, a Zamora y a miembros de la familia Medinaceli. A partir de su experiencia como legisladora, sostuvo que ese entorno tenía capacidad de incidir en determinadas decisiones.
Gestión de ingreso de personas al espacio del Gobierno
La diputada relató que algunos legisladores acudían a ese grupo cuando buscaban gestionar el ingreso de personas a determinados espacios del Gobierno.
Según su testimonio, hubo casos en los que se señalaba que una persona no podía ingresar si no contaba con la aprobación de Fernando Cerimedo, Alejandro Medinaceli o Gilda Céspedes.
“Ese era el nivel donde este equipo tenía cierta potestad de algunas decisiones, sobre todo de empleabilidad”, sostuvo.
Rivero, sin embargo, hizo una precisión respecto a las denuncias de corrupción: dijo que no puede afirmar que las personas mencionadas hayan participado en las irregularidades denunciadas.
“Ahora, que este equipo haya sido parte o no de estas irregularidades, hasta ahí no sé”, afirmó.
Rada cuenta cómo era su contacto con Cerimedo
El diputado Ricardo Rada complementó el relato al explicar que tuvo contacto con Cerimedo durante la segunda vuelta electoral. Según contó, el consultor le daba “lineamientos” y “sugerencias” para la vocería que ejercía en ese momento.
Posteriormente, Rada aseguró que mantuvo conversaciones con Cerimedo y que le envió más de 70 observaciones sobre distintas situaciones dentro del Gobierno.
Sin embargo, señaló que esos contactos no le permitieron determinar cuánto poder tenía realmente el consultor argentino, porque no observó cambios concretos tras sus planteamientos.
“Por eso digo, no puedo determinar el nivel de influencia, de poder”, sostuvo.
Las denuncias y la lista de parlamentarios
Sobre la lista de legisladores que, según Beller, recibirían presuntos pagos, Rivero y Rada coincidieron en que las acusaciones deben ser investigadas, pero advirtieron que una lista no constituye por sí sola una prueba.
Rivero planteó que la Asamblea debe facilitar el trabajo del Ministerio Público, la Fiscalía y la Policía, pero rechazó la creación de una comisión legislativa para investigar a sus propios miembros.
Rada también sostuvo que las denuncias deben estar acompañadas por elementos concretos que permitan establecer si los hechos ocurrieron.


