Dirigente de la COB propone un Cabildo Nacional para definir postura sobre el diálogo con el Gobierno
El dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), David Quispe, planteó la convocatoria a un cabildo nacional para que las organizaciones sociales definan una postura unificada respecto a la...
El dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), David Quispe, planteó la convocatoria a un cabildo nacional para que las organizaciones sociales definan una postura unificada respecto a la continuidad de las movilizaciones o una eventual mesa de diálogo con el Gobierno.
Según explicó, diferentes sectores han debatido internamente la posibilidad de participar en un proceso de diálogo, aunque cuestionó que esta alternativa se plantee mientras, según denunció, continúan acciones de persecución y detenciones contra dirigentes y movilizados.
Quispe sostuvo que la decisión debe surgir de las bases y no únicamente de las dirigencias nacionales. En ese sentido, señaló que las federaciones provinciales y departamentales realizan asambleas y cabildos propios para evaluar la situación y definir sus posiciones.
“Les hemos sugerido a nuestros máximos dirigentes que puedan convocar a un gran cabildo nacional en el cual se pueda deliberar una postura concreta”, afirmó.
El dirigente indicó que ese espacio permitiría establecer si las organizaciones optan por asistir a una mesa de diálogo o mantener y profundizar las medidas de presión. Añadió que, hasta el momento, no existe una convocatoria nacional para asumir una determinación conjunta.
Asimismo, rechazó versiones sobre un supuesto desgaste de las bases movilizadas tras varias semanas de conflicto. “No hemos hablado de que estamos cansados”, señaló, al afirmar que las decisiones continúan siendo asumidas por las organizaciones sociales.
Consultado sobre las consecuencias de los bloqueos para la población, Quispe expresó su solidaridad con las personas afectadas y sostuvo que los sectores movilizados también enfrentan dificultades económicas. Según afirmó, las comunidades rurales atraviesan una situación de crisis que, a su juicio, no ha recibido atención suficiente por parte del Estado. El dirigente insistió en que cualquier definición sobre el futuro de las movilizaciones deberá ser adoptada por las bases a través de mecanismos de deliberación colectiva.


