El analista forense y especialista en criminología Iván Aliaga afirmó que el caso de la madera impregnada con droga detectada en Chile presenta características propias de una estructura de criminalidad organizada transnacional, debido al nivel de coordinación, especialización y recursos necesarios para ejecutar una operación de esa magnitud.
Según explicó, el procesamiento y traslado de cargamentos asociados a 108 toneladas de madera no puede entenderse como una acción aislada ni improvisada, sino como el resultado de una organización que involucra distintas áreas de conocimiento y una compleja cadena logística.
Aliaga señaló que este tipo de redes funcionan de manera similar a una empresa, con estructuras especializadas para aspectos técnicos, legales, financieros y operativos. En ese contexto, sostuvo que la operación habría requerido la participación de profesionales vinculados a la química, logística, comercio internacional y gestión aduanera, además de una importante inversión económica.
“Nunca podremos hablar en criminalidad transnacional organizada de casos improvisados o casos aislados”, afirmó.
El especialista consideró que el hallazgo representa un avance en la lucha contra el narcotráfico, aunque advirtió que la investigación debe profundizarse para identificar a todos los actores involucrados. A su juicio, el caso constituye apenas una parte de una estructura más amplia.
Aliaga también señaló que las características del cargamento obligan a revisar las evaluaciones sobre el papel de Bolivia dentro de las dinámicas regionales del narcotráfico. Según indicó, el caso muestra indicios de procesos de fabricación y transformación de sustancias controladas que van más allá del tránsito de droga por territorio nacional.
Asimismo, explicó que las organizaciones criminales actuales ya no dependen exclusivamente de figuras individuales o liderazgos visibles, sino de estructuras capaces de mantener sus operaciones incluso cuando algunos de sus integrantes son identificados o detenidos.
En relación con las investigaciones, el analista consideró que la cooperación entre Bolivia y Chile es un elemento clave para esclarecer el caso. “La lucha contra la criminalidad tiene que ser conjunta”, sostuvo, al señalar que la dimensión transnacional de este tipo de delitos requiere mecanismos coordinados entre ambos países para determinar responsabilidades y desarticular las redes involucradas.


