Los anuncios sobre una posible reducción del precio del dólar en las próximas semanas no generan confianza si no están acompañados por medidas concretas para reducir el gasto público, frenar el financiamiento monetario y reconstruir las reservas internacionales, afirmó el experto económico y líder nacional de Alianza por la Libertad, Jaime Dunn, en una entrevista con Asuntos Centrales.
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Dunn cuestionó que una autoridad adelante un nivel determinado del tipo de cambio, especialmente cuando la economía atraviesa una pérdida de confianza en la moneda nacional y una creciente demanda de dólares.
“Para que haya una baja en el dólar tienes que tener dólares y, repito, tienes que tener confianza en la moneda nacional y no estar corriendo a refugiarse en dólares como está sucediendo ahora”, señaló Dunn.
“Devaluar sin ordenar la casa” traslada el costo a la población
Para el economista, modificar el tipo de cambio sin una reforma fiscal no constituye una solución al problema de fondo, sino una forma de trasladar a la población el costo de los desequilibrios acumulados por el Estado.
A su criterio, cualquier anuncio de estabilización debería estar acompañado por un cronograma para reducir el gasto público, frenar la emisión monetaria y recuperar las reservas internacionales.
“Cambiar el tipo de cambio sin reforma fiscal es más una confesión de que seguimos mal, no una solución”, afirmó Dunn.
El experto sostuvo que el ajuste debe comenzar por el aparato estatal antes de trasladar mayores costos a los ciudadanos, debido a los efectos que ya generan la inflación, la pérdida del poder adquisitivo, el desempleo y la falta de crédito.
El BCB debe intervenir, pero no fabricar un precio
Respecto a la posibilidad de que el Banco Central de Bolivia (BCB) intervenga para moderar la subida del dólar, Dunn consideró que la entidad sí debe participar en el mercado cuando se produzcan movimientos bruscos que generen desorden, aunque descartó que deba utilizar sus reservas para sostener artificialmente una cotización.
“La intervención debe tener reglas públicas, subastas transparentes, límites claros e información diaria. El BCB debe intervenir contra el desorden, sí, pero no contra la realidad de un precio”, sostuvo.
Dunn señaló que una intervención destinada a mantener una cotización que el mercado ya no respalda puede terminar acelerando la pérdida de reservas y postergando los problemas estructurales.
“El desajuste ya está causando problemas sociales”
Ante la posibilidad de que un ajuste fiscal genere efectos sociales, el economista respondió que la ausencia de medidas también tiene consecuencias directas sobre la población.
“La inflación es un problema que se causa por la falta de ajuste. La misma devaluación es un problema que se está causando por la falta de ajuste”, afirmó.
En ese sentido, mencionó entre los efectos de la crisis la pérdida salarial, el desempleo, la falta de crédito y la destrucción del ahorro, además del encarecimiento de bienes y servicios.
Dunn también cuestionó que el costo de las medidas recaiga principalmente sobre los ciudadanos. Como ejemplo, mencionó la reducción de la subvención a los combustibles y sostuvo que, pese al incremento de los precios, persisten problemas como las filas, la inflación y la presión cambiaria.
“Antes de recortarle al ciudadano, hay que recortarle al Estado”, sostuvo el líder nacional de Alianza por la Libertad, quien consideró que el ajuste debe concentrarse primero en el gasto público y en la estructura estatal.


