Economista advierte que el alza del diésel puede reactivar el mercado paralelo y elevar la inflación
El economista Luis Fernando Romero consideró que el incremento del precio del diésel para grandes consumidores puede aliviar parte de la presión fiscal del Gobierno, pero advirtió que la medida llega...
El economista Luis Fernando Romero consideró que el incremento del precio del diésel para grandes consumidores puede aliviar parte de la presión fiscal del Gobierno, pero advirtió que la medida llega en un contexto de recesión, presiones inflacionarias y dificultades para acceder a divisas, lo que podría trasladarse a los precios y generar un nuevo mercado paralelo.
“Creo que es una medida que fiscalmente puede considerarse como correcta, pero no afortunada”, afirmó Romero, al señalar que la diferenciación de precios puede incentivar la especulación, el desvío y el contrabando.
Impacto en los alimentos
El economista señaló que el efecto podría sentirse en los precios de los productos debido al impacto del combustible sobre los costos de producción. Entre los principales consumidores de diésel mencionó a los agroindustriales, además de sectores como la minería, construcción y transporte de carga.
“En pocos meses podríamos ver una suba importante de precios”, advirtió Romero, al explicar que un mayor costo del diésel puede encarecer la producción y comercialización de alimentos y terminar afectando al consumidor.
A su criterio, una alternativa más efectiva habría sido eliminar la subvención de manera general al inicio de la gestión y establecer posteriormente un mecanismo de reajuste gradual.
Un problema que va más allá del precio
Romero sostuvo que el incremento del diésel no resuelve los problemas estructurales del sector energético, debido a la alta dependencia de las importaciones y a la falta de divisas para financiarlas.
Señaló que más del 80% del diésel consumido en Bolivia es importado y que cerca de la mitad de la gasolina también proviene del exterior. “Eso devela problemas estructurales”, afirmó.
En ese contexto, consideró que el país debería garantizar primero el abastecimiento y posteriormente avanzar hacia un mecanismo de reajuste de precios. Para Romero, el aumento actual es una medida coyuntural que no resolverá la baja producción nacional ni las dificultades para importar combustibles.
El economista también anticipó que la presión sobre los precios podría continuar y que, si la tendencia se mantiene, Bolivia podría registrar una inflación superior a la proyectada por el Gobierno.


