El apicultor boliviano que se viste de abejas para enseñar a protegerlas
Cubierto de miles de abejas sobre el pecho y parte del rostro, este apicultor del Chaco boliviano desafía el temor que despiertan estos insectos y promueve el respeto por su papel en la naturaleza...
- Cubierto de miles de abejas sobre el pecho y parte del rostro, este apicultor del Chaco boliviano desafía el temor que despiertan estos insectos y promueve el respeto por su papel en la naturaleza
Elizabeth La Fuente
Ver a Lucio Eusebio Pinto cubierto de miles abejas sobre el pecho y parte del rostro impacta. Este productor apícola del Chaco boliviano convive con ellas con total normalidad y disfruta de tenerlas cerca durante horas porque las considera sus amigas. Oriundo de la comunidad San Cristóbal, ubicada en la provincia Oropeza, Chuquisaca, Pinto hace 15 años que se dedica a la apicultura. Con el paso de los años, aprendió a manipular enjambres de miles de abejas sin más protección que su propia ropa.
“Mi pasión por la apicultura me hizo más cercano a las abejas, me siento como un amigo más para ellas. No son tan agresivas ni tan malas como la gente suele pensar. Una picadura de abeja puede causar una reacción alérgica grave, pero también se la utiliza con fines terapéuticos. Muchas personas les tienen miedo a las abejas, pero aprecian sus derivados como la miel y el propóleo”, explica el apicultor, que recomienda al público que se acerca a verlo no ponerse nerviosas.

La reina madre cautiva
Todo comienza en su apiario, donde debe seleccionar una colmena mansa, es decir, con la que tenga mayor familiaridad con sus miembros. El primer paso consiste en colocar a la reina madre en una jaula, que coloquialmente llama “rulero”. Se trata de una pequeña cápsula que se coloca a modo de collar alrededor del cuello. Desde allí, la reina madre cautiva atrae a las abejas obreras del panal mediante las feromonas que emite. Así es como obedecen a su llamado.
Cada cierto tiempo utiliza un vaporizador casero para rociar alrededor de su cuerpo con un preparado elaborado a base de hierbas naturales y derivados de la miel. Prefiere no revelar sus ingredientes y guardar celosamente la fórmula.
¿Le pican en algún momento? La pregunta surge de inmediato. Y su respuesta es un no rotundo. Sin embargo, aclara que el secreto está en no ponerse nervioso y mantenerse tranquilo para transmitir calma a las abejas que lleva sobre el cuerpo.
Una vez concluida la demostración, Pinto advierte que las abejas deben regresar a su colmena. Para ello, las sacude suavemente sobre la caja en la que fueron trasladadas, se quita el collar, vuelve a colocar en su interior a la reina madre y deja que el enjambre se reúna nuevamente en su lugar de origen.

Encuentro internacional
Recientemente participó en la Feria Nacional de la Apicultura 2026 realizada en Monteagudo, Chuquisaca. Pinto forma parte de la Asociación de Apicultores y Fruticultores (Apifrut) de Chuquisaca, que reúne a una veintena de asociados de la comunidad Pili Pilicito, ubicada en el distrito Thihumayu, en la provincia Padilla.
Su visita no pasó desapercibida, fue requerido por los medios de comunicación locales para mostrar su convivencia pacífica de horas con las abejas.. Estuvo en las charlas informativas del evento, que contó con la participación de productores apícolas de Chuquisaca, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz. También llegaron expertos internacionales desde España, Argentina y Chile para hablar sobre la genética, nutrición, sanidad y manejo apícola.
Promueve proteger y valor a las abejas
Más allá de mostrar su destreza en el manejo de enjambres, Pinto busca transmitir un mensaje de respeto y crear conciencia sobre la importancia de protegerlas y valorar su aporte a la naturaleza. Considera que la sociedad debe dejar de verlas con temor y reconocer su importancia en la polinización de hierbas, arbustos y árboles. Además, destaca el valor de los productos que se obtienen de ellas, como la miel, el polen y el propóleo.

Un acto de graduación viral en redes sociales
Su primera aparición pública con abejas sobre su cuerpo fue en 2023, en el acto de graduación del nivel inicial de su hija menor. Pinto recuerda que los padres debían vestir de gala, pero él decidió alterar el mandato. Se animó a presentarse ante los niños, profesores y padres de familia luciendo una corbata de abejas. Se animó a dar el paso consciente de que su decisión podría despertar diferentes opiniones entre los asistentes. Pudo más el deseo de mostrar que es posible acercarse a las abejas con respeto y conocimiento. Lo que no imaginó es que su paso por la alfombra roja se viralizó a través de vídeos caseros que se propagaron en redes sociales. Desde entonces comenzó a llamar la atención del público y ha sido invitado a mostrar su particular habilidad en eventos apícolas a nivel nacional.


