En un momento en el que la inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en las industrias creativas, el diseñador gráfico argentino Héctor Velázquez asegura que el mayor reto actual de su profesión es que esta tecnología no invada el sector.
Por ello, los creadores deberían actuar con responsabilidad y priorizar la creatividad humana frente a la automatización, dice en una entrevista con EFE.
Tras más de cinco decenios dedicados a las artes gráficas, Velázquez cree que los creadores deben establecer límites éticos: “La IA no puede ser la primera acción ni decidir por nosotros. Tenemos la responsabilidad de mantener viva la creatividad humana y no idiotizarnos”.
Afincado en Granada (sur de España) desde los años 70, advierte además del riesgo de que las empresas, atraídas por la rapidez y el menor coste que ofrece la IA, deleguen en esta tecnología trabajos tradicionalmente realizados por diseñadores.
Y considera que las compañías deberían seguir dando valor a la creación humana ya que las personas tienen mayor capacidad para desarrollar propuestas “mucho más interesantes” y que conecten mejor con los consumidores.
Creatividad y lápiz
Según Velázquez, que acaba de presentar el libro ‘Memoria gráfica’, el lápiz sigue siendo la herramienta fundamental para desarrollar ideas. Mantiene viva la creatividad en cualquier momento y lugar sin necesidad de encender un ordenador.
“No dependemos de la herramienta. Dependemos tan solo de nuestra mente y nuestro espíritu”, justifica.
Recuerda el diseñador que los inicios de la profesión fueron completamente manuales: cada anuncio, logotipo o composición requería días de trabajo a lápiz, tinta y témpera, con procesos como pegar fotos o pedir a las imprentas que hicieran galeradas de texto para componer el anuncio.
Con la llegada de los ordenadores y la revolución digital, los diseñadores tuvieron que aprender a manejar nuevas herramientas sin manuales ni cursos de formación, adaptándose de manera autodidacta a una profesión que cambiaba rápidamente.
Como señala, actualmente el diseño se enfrenta a retos distintos. En general, las campañas publicitarias son más complicadas, ya que antes se dirigían solo a medios como el periódico, la radio o la televisión, pero ahora las redes sociales han diversificado enormemente la audiencia.
Responsabilidad ética y social
Durante su carrera, Velázquez ha creado logotipos que se han convertido en iconos locales e internacionales. Fue director del equipo de diseño de los Campeonatos Mundiales de Esquí Alpino de Sierra Nevada (Granada) de 1996.
El diseño tiene, a su juicio, una importante responsabilidad. La ética no solo se refiere al proceso creativo -a la hora de priorizar la creatividad humana frente a la IA, por ejemplo-, sino también al contenido final, pues la publicidad, los mensajes y los productos visuales tienen un impacto social.
Según detalla, muchos diseñadores realizan imágenes para marcas, que crean apetencias, por lo que el creativo debe respetar al público, evitar estereotipos y tener una mirada muy crítica, por ejemplo, contra el machismo y la desigualdad.
María Alonso
