Empresario advierte que las medidas del BCB para contener el dólar reducirán el crédito y frenarán el crecimiento
Carlos Kempff señaló que la menor liquidez en la banca puede restringir el financiamiento para las empresas.
Las medidas adoptadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) para reducir la presión sobre el tipo de cambio pueden tener un efecto directo sobre el financiamiento empresarial, debido a la menor disponibilidad de liquidez en la banca. Así lo advirtió el empresario Carlos Kempff, quien señaló que esta situación podría limitar nuevas inversiones y el crecimiento de las compañías.
Kempff explicó que las empresas que necesitan adquirir maquinaria, repuestos, insumos o ampliar sus plantas industriales dependen en buena parte del financiamiento bancario para sostener sus operaciones. Si las entidades financieras cuentan con menos recursos para prestar, el acceso al crédito se vuelve más restrictivo.
Menos liquidez, menos financiamiento
El empresario sostuvo que la contracción del crédito afectaría principalmente a las empresas con una calificación de riesgo más elevada, mientras que aquellas con mejores condiciones financieras tendrían mayores posibilidades de acceder a préstamos. Sin embargo, incluso para las compañías consolidadas, una menor disponibilidad de financiamiento puede reducir el margen para nuevas inversiones.
A su criterio, este efecto puede terminar trasladándose al desempeño de la economía, porque las empresas que no consiguen recursos para crecer o mantener su nivel de actividad reducen sus posibilidades de expansión. Kempff vinculó este escenario con un menor crecimiento y un eventual aumento del desempleo.
También cuestionó el alcance de la intervención del BCB en el mercado cambiario. Consideró que la venta diaria anunciada de dólares representa un monto reducido frente al movimiento habitual del mercado y que, por sí sola, tendría un efecto limitado sobre la cotización.
Empresas enfrentan mayores costos
El comportamiento del tipo de cambio también genera efectos diferenciados para las empresas. Kempff explicó que los sectores exportadores pueden recibir más bolivianos por sus ventas externas, pero al mismo tiempo deben afrontar mayores costos cuando necesitan importar maquinaria, repuestos o insumos.
En el mercado interno, el impacto puede trasladarse a los precios de productos importados, debido a que Bolivia mantiene una alta dependencia de bienes provenientes del exterior. Para el empresario, ese escenario puede ejercer presión adicional sobre la inflación.
Kempff sostuvo que las medidas cambiarias y monetarias deberían estar acompañadas por decisiones estructurales relacionadas con el déficit fiscal, los subsidios y las condiciones para la inversión. Mientras tanto, afirmó que el sector privado mantiene sus planes, aunque enfrenta un escenario marcado por la incertidumbre y menores perspectivas de crecimiento.


