De acuerdo con el reporte del medio estadounidense, la ofensiva se dirigió contra instalaciones estratégicas vinculadas a capacidades militares iraníes. Fuentes oficiales citadas por el diario señalaron que la operación fue planificada como una acción conjunta ante lo que ambos gobiernos consideran amenazas directas a su seguridad.
Autoridades israelíes calificaron la acción como “preventiva”, mientras que desde Washington se indicó que el objetivo es limitar el desarrollo de capacidades que, según la administración del presidente Donald Trump, representan un riesgo para la estabilidad regional.
Tras los ataques, medios iraníes reportaron explosiones en distintos puntos del país y el cierre temporal del espacio aéreo. El gobierno de Teherán anunció que evaluará una respuesta, lo que incrementa la preocupación internacional por una posible escalada del conflicto.
La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos ante el riesgo de que el enfrentamiento impacte en los mercados energéticos y en la seguridad de la región, especialmente en rutas estratégicas de transporte de petróleo y gas.
Fuente:
The New York Times, con información de fuentes oficiales y reportes internacionales.
