Exministro de Hidrocarburos advierte que Bolivia dejará de autoabastecerse de gas en 2029
Bolivia podría dejar de abastecer con producción propia su demanda de gas natural y comenzar a importar este recurso desde 2029. Esa es la proyección del exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos,...
Bolivia podría dejar de abastecer con producción propia su demanda de gas natural y comenzar a importar este recurso desde 2029. Esa es la proyección del exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, quien sostiene que el país enfrenta una reducción sostenida de sus reservas y que el tiempo para revertir esa tendencia es cada vez más corto.
Según explicó, la producción nacional comenzó a declinar desde 2015, aunque durante varios años esa situación fue negada por el Gobierno. A partir del comportamiento de las curvas de producción, estima que actualmente Bolivia dispone de entre 2,5 y 2,6 trillones de pies cúbicos de reservas de gas, muy por debajo de las existentes dos décadas atrás.
“Cuando entró el Movimiento al Socialismo a gobernar en 2005 había alrededor de 14 trillones de pies cúbicos de gas. Ahora tenemos entre dos y tres”, afirmó la exautoridad.
Ríos señaló que, de mantenerse la tendencia, hacia 2029 la producción nacional alcanzará entre 14 y 15 millones de metros cúbicos diarios, un volumen similar al consumo interno. En ese escenario, el país dejaría de contar con excedentes para exportación y tendría que recurrir a compras externas para cubrir la demanda local.
El exministro advirtió que el deterioro del sector comenzará a reflejarse incluso antes en el abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP). Recordó que este año Bolivia estuvo cerca de importar este combustible durante la temporada de invierno y sostuvo que esa necesidad podría concretarse desde la próxima gestión, pese a que anteriormente el país exportaba GLP a mercados vecinos.
La situación también tendría repercusiones sobre la industria, el transporte y la generación de electricidad, actividades que dependen del suministro de gas natural. En ese contexto, señaló que el crecimiento de la demanda de Gas Natural Vehicular (GNV) y de vehículos eléctricos no resolverá el problema si el país no garantiza el abastecimiento energético.
“El fantasma de la importación de gas está a la vuelta de la esquina”, advirtió Ríos.
Para revertir este panorama, Ríos planteó la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos que otorgue mayor seguridad jurídica e incentive inversiones en exploración y producción. También propuso revisar la política de precios internos para hacer más rentable la actividad, impulsar una reforma del sector eléctrico y reestructurar YPFB.
No obstante, aclaró que aun si esas medidas comenzaran a aplicarse de inmediato, el desarrollo de nuevos proyectos demandaría entre tres y cuatro años antes de traducirse en mayor producción. “Estamos tarde”, sostuvo, al remarcar que los tiempos de la industria hacen difícil evitar un periodo de dependencia de las importaciones.
El exministro concluyó que el país necesita decisiones urgentes para evitar que los problemas de abastecimiento se profundicen y aseguró que, sin cambios estructurales e inversiones, la crisis energética tenderá a agravarse en los próximos años.


