Exministro Ricardo Calla denuncia un “golpe de Estado en marcha” contra el Gobierno de Rodrigo Paz
El exministro del gobierno de Carlos Mesa, Ricardo Calla afirmó en Asuntos Centrales, que Bolivia es testigo de un intento de golpe de Estado en marcha, un fenómeno convulsivo orientado a derrocar al...
El exministro del gobierno de Carlos Mesa, Ricardo Calla afirmó en Asuntos Centrales, que Bolivia es testigo de un intento de golpe de Estado en marcha, un fenómeno convulsivo orientado a derrocar al presidente electo Rodrigo Paz. La exautoridad comparó este momento con los intentos de derrocamiento que sufrió Hernán Siles Zuazo en 1983 durante el gobierno de la UDP, advirtiendo que el mandatario actual está a un tris de un escenario de “udepización” o de convertirse en un presidente fuerte que inicie un nuevo ciclo.
Calla rechazó que las movilizaciones actuales configuren una insurrección popular por reivindicaciones sociales, señalando que la presencia fáctica de sectores de élite corporativos mueve la dinámica actual:
“Tenemos en marcha los intereses del narcotráfico contra el gobierno de Rodrigo Paz. Tenemos en contra los intereses de los grandes contrabandistas contra el gobierno de Rodrigo Paz. Tenemos sectores del crimen organizado que se están moviendo”, denunció la exautoridad.
Según explicó, se trata de sectores poderosos económicamente que pretenden frenar la lucha contra el narcotráfico y el ingreso de la DEA al país, asemejándose a la situación sufrida por el presidente Noboa en Ecuador. A este escenario sumó al sindicalismo prebendal corporativizado que se desarrolló a lo largo de los últimos 20 años durante las gestiones de Evo Morales y Luis Arce, cuyos actores buscan seguir medrando del caos económico.
El exministro enfatizó que la semejanza con la UDP es muy fuerte porque en esa época las corporaciones militares y mafias previas tampoco querían perder sus privilegios económicos al asumir Siles Zuazo, por lo que instó a la ciudadanía y a la clase política a defender la consolidación del estado de derecho:
“El presidente electo tiene que terminar su mandato después de los 5 años de gobierno que tiene por delante. Lo mismo pensábamos cuando ingresó don Hernán Siles a gobernar luego del ciclo militar”, remarcó.
Respecto a la fuerza del conflicto, que actualmente registra 150 bloqueos según reportes de la Policía, Calla aclaró que el sector golpista está aislado, no tiene poder de fuego ni armas para tomar el Palacio de Gobierno, y se enfoca en movilizar población rural y campesina para precipitar una tragedia que hunda al Ejecutivo.
“Inclusive en condiciones de estado de excepción, el gobierno tiene que controlar la violencia en la calle y tiene que impedir que el ejército y la policía terminen produciendo alguna muerte. El golpismo pretende generar una muerte, una o varias o muchas muertes para tratar de convulsionar al país”, destacó.
La exautoridad civil recalcó que cerca del 90% de la ciudadanía boliviana respalda la permanencia del proceso democrático, por lo que instó a la clase política a defender la continuidad del mandato constitucional de cinco años del presidente Paz, independientemente de las críticas sectoriales hacia su gestión. Finalmente, Calla anticipó que si las vías de concertación fracasan en las próximas jornadas, el Gobierno central se verá facultado para aplicar un estado de excepción por la vía legislativa, debiendo garantizar la compostura de las fuerzas policiales y militares para evitar excesos de violencia en las calles.


