Gobernador de Oruro rechaza el 1% del Gobierno y plantea elevar la distribución al menos al 5%
Edgar Sánchez cuestiona la propuesta del Gobierno y pide debatir una reforma autonómica de fondo. Sostiene que el 1% es insuficiente y plantea un 5% inicial para las regiones en esta negociación.
Edgar Sánchez cuestiona la propuesta del Gobierno y pide debatir una reforma autonómica de fondo. Sostiene que el 1% es insuficiente y plantea un 5% inicial para las regiones en esta negociación.
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El gobernador de Oruro, Edgar Sánchez, rechazó la propuesta del Gobierno nacional de incrementar en un 1% la distribución de recursos para las gobernaciones y planteó que la negociación comience con al menos un 5%. Sin embargo, sostuvo que el debate no debe limitarse a discutir porcentajes, sino avanzar hacia una transformación del modelo de administración pública y una profundización de las autonomías.
En entrevista con Asuntos Centrales, Sánchez afirmó que Bolivia necesita pasar de un régimen centralista a uno autonómico, en el que los departamentos tengan mayores capacidades para decidir sobre su desarrollo, administrar recursos y ejercer competencias legislativas e impositivas.
«El espíritu es de cambiar, de transformar Bolivia, de cómo pasamos de un régimen centralista a un régimen autonómico donde las regiones decidan su futuro», manifestó.
El gobernador consideró que discutir si las gobernaciones recibirán el 1%, el 2% o el 5% desvía la atención del problema estructural que enfrenta el país.
Oruro plantea comenzar con un 5%
Sánchez sostuvo que, si el Gobierno pretende dar un paso concreto hacia una mayor autonomía regional, debería comenzar con una distribución de al menos el 5%.
Según sus estimaciones, con la propuesta del 1%, a Oruro le corresponderían aproximadamente 25 millones de bolivianos, mientras que con una distribución del 5% recibiría algo más de 125 millones.
El gobernador también mencionó que Pando recibiría menos de 10 millones de bolivianos y Beni alrededor de 15 millones bajo el esquema del 1%, dependiendo del criterio de distribución poblacional.
A su juicio, el modelo propuesto no resuelve las desigualdades regionales ni genera condiciones suficientes para impulsar el desarrollo de los departamentos.
«Si todas las regiones no se desarrollan, Bolivia no va a poder salir adelante», afirmó.
Cuestiona que el 1% esté condicionado a los ítems de salud
Otro de los cuestionamientos de Sánchez está relacionado con las condiciones que acompañan la propuesta del Gobierno nacional.
Explicó que el incremento del 1% estaría vinculado al crecimiento vegetativo de los ítems de salud, lo que implicaría que las gobernaciones deban asumir también esos costos.
«Te doy 1%, pero tú pagas los ítems de salud, entonces te quedas en tablas, en cero», cuestionó.
Para el gobernador de Oruro, esta condición reduce el impacto real de la propuesta y demuestra que no existe una decisión política suficientemente clara para avanzar hacia una transformación autonómica.
En ese sentido, responsabilizó al Gobierno central de impulsar el debate de fondo y señaló que el presidente Rodrigo Paz tiene la oportunidad de tomar una decisión histórica sobre el modelo de administración del Estado.
Apoya debatir el federalismo fiscal y la recaudación de impuestos
Consultado sobre la propuesta del abogado constitucionalista Juan Carlos Urenda, quien planteó que los departamentos recauden los impuestos generados en sus territorios y posteriormente transfieran una parte al Gobierno central, Sánchez consideró que se trata de una iniciativa interesante que merece ser estudiada.
Sin embargo, advirtió que existen diferencias importantes entre departamentos en cuanto a su capacidad de recaudación.
Como ejemplo, mencionó que la empresa minera estatal Huanuni, una de las principales actividades económicas de Oruro, realiza sus declaraciones impositivas en La Paz.
Según explicó, esta situación provoca que parte de la contribución tributaria generada por la actividad económica de Oruro quede registrada en otro departamento.
También mencionó a otras empresas, como Sinchi Wayra, Illapa y ENBOL, para ilustrar cómo el centralismo influye en el registro de las actividades tributarias.
Sánchez sostuvo que trasladar los domicilios impositivos a los departamentos donde se desarrolla la actividad económica permitiría incrementar los ingresos regionales.
«Si nosotros hacemos que se trasladen a los departamentos, esto obviamente va a subir ostensiblemente», afirmó.
Advierte sobre una posible crisis económica, política y social
El gobernador también expresó su preocupación por el escenario que podría generarse si el Gobierno mantiene una posición inflexible frente a las demandas de las gobernaciones.
Advirtió que Bolivia atraviesa una crisis económica y política que podría derivar en conflictos sociales si no se alcanzan acuerdos.
«Cuando existe crisis económica, cuando existe crisis política, de un momento a otro va a existir crisis social», sostuvo.
En ese contexto, pidió priorizar el diálogo y cuestionó que se presente como un acuerdo lo que, según su versión, fueron únicamente reuniones, propuestas e intercambios de posiciones.
Sánchez negó que los gobernadores hayan alcanzado un consenso definitivo sobre la distribución de recursos y consideró necesario retomar las conversaciones.
También señaló que las advertencias de movilizaciones deben ser entendidas dentro de un escenario de creciente preocupación regional.
Pide al Gobierno convocar nuevamente a los gobernadores
Sánchez pidió al Gobierno nacional convocar nuevamente a los gobernadores a una reunión presencial para debatir las propuestas y construir consensos.
Reconoció que durante las anteriores reuniones hubo fuertes cruces verbales, pero consideró que estas diferencias forman parte de un proceso de negociación.
Asimismo, cuestionó la falta de decisiones dentro del Ejecutivo y sostuvo que se necesita una posición política clara para avanzar en la profundización de las autonomías.
A su juicio, el diálogo entre el Gobierno y las gobernaciones debe permitir que las propuestas lleguen al Parlamento con acuerdos mínimos, para que diputados y senadores puedan enriquecer el debate legislativo.
«Esa es, yo creo, la ruta de salvación que requiere el país», concluyó.
La discusión sobre el 50/50 y la redistribución de recursos vuelve a poner en evidencia las diferencias entre el Gobierno central y las regiones. Para el gobernador de Oruro, el desafío no consiste únicamente en aumentar los ingresos departamentales, sino en transformar el modelo de Estado para que las autonomías tengan mayor capacidad de decisión.


