Durante su balance de gestión, el mandatario afirmó que recibió un Estado “tranca” y convertido en una “cloaca”, situación que —según señaló— obligó a impulsar cambios estructurales desde el inicio de su administración. Indicó que la “verdad” ha sido el instrumento central para encarar el proceso de transformación.
Respecto a la eliminación de la subvención a la gasolina, sostuvo que se trataba de una “trampa” económica arrastrada por años. Aseguró que aproximadamente el 40% de esos recursos se perdía entre contrabando y corrupción, lo que —en su criterio— hacía insostenible el esquema. La medida, explicó, busca reducir el déficit fiscal, al que comparó con una “garrapata” que consumía los recursos del país.
En el ámbito institucional, informó que se realizan intervenciones y auditorías en ministerios y en más de 100 empresas estatales que, según indicó, no cuentan con estados financieros claros y habrían malgastado miles de millones de dólares.
En materia económica, afirmó que en estos primeros meses se logró estabilizar variables como el tipo de cambio y avanzar en la reducción del déficit. Además, planteó un modelo que denominó “capitalismo para todos”, orientado —según explicó— a garantizar igualdad de oportunidades, acceso a crédito, salud y educación, sin dependencia de “jefazos” o del Estado.
En el plano internacional, destacó la participación del país en el Mercosur, encuentros continentales en Panamá y el restablecimiento de nexos directos con Estados Unidos, la Unión Europea y países vecinos. También anunció que su gobierno enviará nuevas leyes de hidrocarburos y minería para generar seguridad jurídica y atraer inversiones.
Finalmente, el presidente señaló que el objetivo hacia 2026 es “ordenar la casa” y consolidar el proceso de estabilización, comparando al país con un “barco que estaba hundido” y que ahora, según afirmó, ya está flotando y estabilizado. El mensaje concluyó con un llamado a la unidad, la confianza y la esperanza.
