Jesuitas expulsan del sacerdocio a Francesc Peris, acusado de abusar de menores en España y Bolivia durante 30 años
La Compañía de Jesús expulsó al sacerdote Francesc Peris tras un proceso canónico por abusos sexuales a menores en España y Bolivia.
El sacerdote jesuita Francesc Peris, de 84 años, fue expulsado del estado clerical y de la Compañía de Jesús tras un proceso canónico por abusos sexuales contra menores en España y Bolivia. Al menos 22 víctimas son atribuidas al religioso, según EL PAÍS.
La Compañía de Jesús expulsó del sacerdocio y de la orden al sacerdote Francesc Peris, de 84 años, tras concluir un proceso canónico por abusos sexuales contra menores cometidos durante aproximadamente tres décadas en España y Bolivia.
Según una investigación publicada este lunes por EL PAÍS, Peris está acusado de haber abusado de al menos 22 niños y niñas entre 1974 y 2005. Los hechos denunciados ya prescribieron en la justicia penal, pero fueron considerados en el proceso canónico impulsado por la Iglesia.
La Compañía de Jesús comunicó que Peris recibió la máxima sanción prevista por el Derecho Canónico para este tipo de delitos: la expulsión definitiva del estado clerical.
La medida implica que pierde todos los derechos, responsabilidades y funciones vinculadas al sacerdocio y queda excluido del ejercicio del ministerio sacerdotal. Paralelamente, el superior general de los jesuitas, Arturo Sosa, firmó su expulsión de la Compañía de Jesús.
Los abusos también ocurrieron en Bolivia
Uno de los elementos centrales del caso involucra a Cochabamba, donde Peris estuvo destinado en la década de 1980.
De acuerdo con la investigación de EL PAÍS, el sacerdote fue trasladado temporalmente a Bolivia en 1982 y estuvo vinculado al colegio Juan XXIII de Cochabamba.
Una de las denunciantes relató al periódico español que sufrió abusos cuando tenía 14 años, durante el periodo en que permanecía como interna en ese establecimiento. Su testimonio, publicado años después, llevó a que otras personas denunciaran experiencias similares.
El caso de Peris forma parte de una investigación más amplia sobre abusos sexuales cometidos por miembros de la Compañía de Jesús en Bolivia.
EL PAÍS señala que al menos una docena de jesuitas españoles, en su mayoría fallecidos, han sido acusados de abusar de aproximadamente medio millar de menores bolivianos. El periódico sostiene además que las víctimas bolivianas de Peris todavía no han recibido reparación.
La orden reconoce responsabilidad institucional
En un comunicado difundido este lunes, la Compañía de Jesús expresó su pesar por los abusos y reconoció su responsabilidad moral e institucional por errores cometidos en el pasado.
La orden también reconoció que hubo fallas en la manera en que se escuchó, protegió y respondió a las víctimas y pidió perdón por esos hechos.
Los jesuitas señalaron, sin embargo, que la conclusión del proceso canónico no repara por sí misma el daño causado y que la institución mantiene una responsabilidad hacia las personas que sufrieron los abusos.
Peris permanecerá bajo vigilancia
Aunque fue expulsado del sacerdocio y de la Compañía de Jesús, Peris permanecerá en una residencia jesuita bajo supervisión permanente.
El acuerdo establece restricciones específicas: no podrá tener contacto con menores ni con adultos en situación de vulnerabilidad, salir de la residencia sin autorización, comunicarse con víctimas ni recibir visitas sin permiso.
La decisión llega después de una investigación canónica iniciada en 2023 a raíz de las denuncias de víctimas. En 2025, los tribunales españoles determinaron que las denuncias penales contra Peris estaban prescritas.
El caso vuelve a poner el foco en los abusos dentro de la Iglesia en Bolivia
La expulsión de Peris reactiva el debate sobre la respuesta de la Iglesia ante las denuncias de abusos sexuales contra menores en Bolivia y, particularmente, sobre la situación de las víctimas que aseguran haber sufrido agresiones por parte de religiosos.
En el caso de Peris, la sanción canónica llega décadas después de los hechos denunciados y cuando la vía penal ya no puede avanzar debido a la prescripción.


