El secretario ejecutivo de Unidad Nacional, Roberto Moscoso, afirmó que el Gobierno enfrenta una crisis política que, a su criterio, está vinculada a demandas de representación e inclusión de sectores que respaldaron electoralmente a Rodrigo Paz. En ese contexto, sostuvo que el presidente debe concluir su mandato constitucional, pero consideró imprescindible “un golpe de timón” basado en el diálogo y la negociación.
Moscoso señaló que Bolivia es un país “diverso y complejo”, marcado por fracturas históricas como la relación entre Oriente y Occidente y las diferencias étnico-culturales. Según indicó, esos elementos “se tienen que traducir en el gobierno” y forman parte de un proceso histórico de búsqueda de protagonismo de los pueblos indígenas dentro del Estado boliviano.
En su análisis, recordó que durante décadas los sectores “nacional-populares” respaldaron distintos proyectos políticos, primero al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y posteriormente al Movimiento Al Socialismo (MAS). Añadió que, tras el desgaste del modelo económico del MAS, parte de esos sectores habría depositado sus expectativas en Rodrigo Paz.
“Entonces, ahí hay una fractura entre las expectativas de ese movimiento popular que votó por Rodrigo con la realidad que mostró el Gobierno”, afirmó.
Moscoso sostuvo que los sectores que actualmente se movilizan son los mismos que respaldaron electoralmente a Paz y que ahora reclaman “su inclusión dentro del gobierno y dentro del Estado”, además de políticas públicas que los beneficien.
En relación con la coyuntura política, aseguró que el presidente “tiene que terminar su mandato institucional y constitucional de cinco años”, aunque remarcó que para lograr estabilidad “no solamente tiene que dialogar, sino tiene que negociar”.
Asimismo, consideró que el Gobierno priorizó la atención de la crisis económica y dejó de lado el componente político del conflicto. “Creo que además de lo económico, y hay que solucionarlo, hay que solucionar el tema político”, expresó.
Moscoso atribuyó la actual situación económica a la administración del MAS durante los años de bonanza económica. “Lo que ha hecho ha sido dilapidar, despilfarrar el boom económico que tuvo Bolivia”, manifestó, y añadió que la crisis actual es consecuencia de “la irresponsabilidad” y “la corrupción” de anteriores gestiones.
También señaló que la sociedad boliviana recurre de manera recurrente a medidas de presión para canalizar sus demandas. “Recurrimos siempre a la violencia, llámense bloqueos, movilizaciones o marchas”, indicó, al describir al país como una “sociedad predemocrática”.
Finalmente, planteó que el Gobierno debe impulsar procesos de reconciliación nacional para evitar mayores fracturas sociales y políticas. “No podemos vivir enfrentados, Evo nos enfrentó, el MAS nos enfrentó. Tiene que haber un gobierno que genere canales de reconciliación”, sostuvo.


