Rusia considera urgente reanudar las negociaciones sobre estabilidad estratégica y desarme nuclear con Estados Unidos, pero sostiene que el diálogo debe desarrollarse entre Moscú y Washington, sin la participación de China.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, confirmó este martes la posición del Kremlin y señaló que ambos países deben retomar las conversaciones debido a la importancia de establecer mecanismos de control sobre sus arsenales nucleares.
“Estamos convencidos de ello”, afirmó Peskov al referirse a la necesidad de reactivar el diálogo. El funcionario insistió en que las negociaciones deben llevarse adelante entre Rusia y Estados Unidos.
El riesgo de un mundo sin acuerdos nucleares
Peskov advirtió que la ausencia de acuerdos vigentes sobre desarme y control nuclear representa un escenario peligroso para la seguridad internacional. Según el portavoz, las negociaciones podrían prolongarse debido a su complejidad, por lo que consideró necesario iniciarlas cuanto antes.
El planteamiento se produce después de que expirara en febrero el último tratado de desarme nuclear entre Rusia y Estados Unidos, conocido como START III, sin que ambas potencias acordaran su renovación o la puesta en marcha de un nuevo instrumento.
Rusia y Estados Unidos concentran alrededor del 90% del arsenal nuclear mundial, de acuerdo con estimaciones de organismos especializados citados en el reporte.
China queda fuera, pero Europa entra en el cálculo
Aunque el Kremlin plantea excluir a China de las negociaciones bilaterales, Peskov sostuvo que no se pueden ignorar las capacidades nucleares de las potencias europeas, especialmente las de Reino Unido y Francia.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó su disposición a reunirse con los líderes de Rusia y China para abordar asuntos relacionados con las armas nucleares y la desnuclearización.
Sin embargo, hasta el momento no existe un acuerdo definitivo para celebrar esa reunión trilateral ni una agenda formal aprobada por los tres gobiernos.
China ha rechazado anteriormente participar en negociaciones de desarme con las dos principales potencias nucleares, argumentando que su arsenal es considerablemente menor.
La posibilidad de reanudar el diálogo entre Moscú y Washington abre un nuevo escenario diplomático, marcado por la ausencia de un tratado bilateral vigente y las diferencias sobre qué países deben participar en las futuras conversaciones.


