El Gobierno de Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, presentó nuevas medidas para reforzar la disciplina en los colegios, con restricciones al uso de celulares, reglas sobre la apariencia personal de los estudiantes y sanciones más severas frente a la violencia y el acoso escolar.
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La propuesta abrió un debate sobre los límites de la autoridad educativa y el respeto a los derechos de los alumnos. Aunque el Ejecutivo busca fortalecer el orden y la convivencia en las aulas, algunos de los planteamientos generan interrogantes sobre su proporcionalidad y la forma en que serán aplicados.
Restricciones al cabello, maquillaje y vestimenta
Entre las medidas anunciadas figuran normas sobre la presentación personal de los estudiantes. Fujimori señaló que los varones deberán asistir a clases con el cabello corto. También se plantean restricciones al cabello teñido, el maquillaje y las uñas pintadas, además de disposiciones sobre el largo de las faldas escolares.
Según la información difundida, el ministro de Educación indicó que las reglas de presentación personal se aplicarían en los colegios públicos, mientras que las instituciones privadas mantendrían margen para establecer sus propias normas internas.
Estas disposiciones reabren la discusión sobre el papel de los reglamentos escolares. Para el Gobierno, la intención es reforzar la disciplina y establecer pautas claras de convivencia. Sin embargo, las restricciones sobre la apariencia plantean preguntas acerca de hasta dónde pueden llegar las instituciones educativas al regular la imagen de sus estudiantes.
Proponen limitar el uso de celulares en los colegios
Otro eje del plan es la restricción del uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos dentro de los centros educativos. La propuesta contempla excepciones cuando exista autorización del docente.
El uso indebido de estos equipos también aparece entre las conductas consideradas faltas graves en los nuevos lineamientos. La aplicación de esta regla será uno de los puntos relevantes del debate, especialmente por la necesidad de diferenciar entre el uso que interrumpe las clases y las situaciones en las que un dispositivo puede tener una finalidad pedagógica.
La medida busca establecer límites al uso de la tecnología durante la jornada escolar. Su implementación, no obstante, dependerá de las disposiciones definitivas y de los criterios que adopte cada institución para aplicar las excepciones.
Sanciones más severas por violencia y acoso escolar
La propuesta también plantea endurecer las respuestas ante agresiones, acoso escolar y otras conductas consideradas graves. Fujimori advirtió que determinados casos podrían ser derivados a la Policía y al Ministerio Público.
El anuncio se produce después de la conmoción generada por una denuncia de presunta violencia sexual contra un estudiante durante un viaje escolar. El caso reabrió la discusión sobre la seguridad de los alumnos, la prevención del acoso y la capacidad de las instituciones educativas para actuar ante hechos de violencia.
El endurecimiento de las sanciones busca reforzar la respuesta frente a estas situaciones. Sin embargo, el debate también incluye la necesidad de que las medidas sean proporcionales a la gravedad de cada caso, protejan a las víctimas y respeten el derecho a la educación de los estudiantes involucrados.
Las nuevas reglas todavía deben completar su trámite
De acuerdo con la información publicada el 13 de octubre de 2026, las medidas no están todas vigentes. Los nuevos lineamientos deben pasar por una etapa de consulta y recibir aportes antes de su aplicación.
Una vez que la norma sea aprobada oficialmente, los colegios deberán adecuar sus documentos internos a las disposiciones definitivas. Por ello, los alcances concretos de las restricciones y las sanciones dependerán del texto final y de las instrucciones que emita el sector educativo.
Esta etapa será clave para determinar cómo se aplicarán las reglas sobre celulares, presentación personal y faltas graves, así como los procedimientos que deberán seguir los establecimientos ante casos de violencia.
Disciplina escolar y derechos de los estudiantes
Las propuestas de Keiko Fujimori colocan nuevamente en el centro de la discusión la relación entre disciplina, convivencia y derechos individuales en las escuelas peruanas.
Mientras el Gobierno plantea reforzar la autoridad de los centros educativos, las críticas y dudas se concentran en la aplicación de restricciones sobre la apariencia, la clasificación del uso indebido de celulares como falta grave y el alcance de las sanciones por conductas violentas.
El desafío será establecer normas claras que contribuyan a prevenir agresiones y mejorar el ambiente escolar sin aplicar castigos desproporcionados ni vulnerar el derecho a la educación. El resultado dependerá tanto del contenido definitivo de los lineamientos como de los mecanismos de prevención, orientación y protección que acompañen su implementación.


