Santa Cruz volverá a las urnas este 19 de abril para elegir a su gobernador en una segunda vuelta electoral, en la que participarán más de 2 millones de votantes habilitados, según datos oficiales del Órgano Electoral Plurinacional (OEP).
La jornada se realizará luego de que ninguno de los candidatos alcanzara la mayoría absoluta en la primera vuelta, lo que activa este mecanismo previsto en la normativa electoral boliviana para garantizar que la autoridad electa cuente con respaldo mayoritario.
De acuerdo con información publicada por Fuente Directa OEP, el proceso electoral ya se encuentra en fase operativa, con la logística desplegada en todo el departamento para asegurar una votación ordenada y transparente.
El padrón electoral supera los 2 millones de ciudadanos habilitados, lo que convierte a esta elección en una de las más relevantes a nivel subnacional, no solo por su volumen de votantes, sino por el peso económico y político de Santa Cruz en el país.
El OEP informó que se mantendrán las mismas condiciones de la primera vuelta, incluyendo la distribución de recintos electorales, la participación de jurados y los mecanismos de control, con el objetivo de garantizar continuidad y confianza en el proceso.
En esta segunda vuelta, los dos candidatos más votados en la primera ronda se disputarán directamente la Gobernación, en un escenario que obliga a consolidar alianzas y captar el voto de sectores que no definieron su preferencia inicialmente.
Las autoridades electorales han reiterado el llamado a la participación ciudadana, destacando que este tipo de procesos fortalece la legitimidad democrática y permite definir autoridades con mayor respaldo.
Además, se recordó que la votación es obligatoria y que los ciudadanos deben acudir a sus recintos asignados para emitir su voto dentro del horario establecido.
La elección del gobernador de Santa Cruz no solo tiene impacto regional. El departamento concentra una parte significativa de la actividad económica nacional, por lo que su liderazgo político incide en decisiones clave vinculadas a inversión, desarrollo productivo y gestión pública.
En ese contexto, la segunda vuelta electoral Santa Cruz se posiciona como un evento clave dentro de la agenda política boliviana, con implicaciones que trascienden lo local y marcan el pulso del escenario nacional.
El resultado que se conozca tras la jornada del 19 de abril definirá no solo a la nueva autoridad departamental, sino también el equilibrio político en una de las regiones más influyentes del país.

