El sector forestal espera retomar la normalidad de sus exportaciones luego de que las pruebas realizadas por laboratorios especializados descartaran la presencia de sustancias controladas en cargamentos de madera boliviana observados en Chile. Con esos resultados, la Cámara Forestal de Bolivia (CFB) planteó la necesidad de establecer nuevos protocolos de inspección para evitar que se repitan casos que paralicen el comercio exterior.
El presidente de la CFB, Pedro Rivero, recordó que la crisis comenzó hace casi 40 días, tras las declaraciones de un fiscal de Arica que alertó sobre una presunta contaminación con droga en cargamentos de madera boliviana. Según explicó, esa situación derivó en la retención de camiones en distintos pasos fronterizos y generó una paralización de las exportaciones del sector.
Rivero señaló que las recientes declaraciones del fiscal general del Estado, quien informó que las pruebas comenzaron a arrojar resultados negativos y que los falsos positivos fueron descartados por otros laboratorios, permiten devolver certidumbre al sector. A su juicio, esto confirma lo que la industria venía sosteniendo desde el inicio del conflicto: que las maderas duras son prácticamente imposibles de impregnar con sustancias ilícitas debido a sus características moleculares y a la presencia de resinas, fenoles y otros compuestos naturales.
A partir de estos resultados, el dirigente consideró indispensable actualizar los mecanismos de control utilizados en frontera. Explicó que los reactivos empleados actualmente generan falsos positivos cuando se aplican sobre determinados tipos de madera, por lo que propuso desarrollar nuevos protocolos de inspección tanto para productos forestales como para otros bienes de exportación.
En ese marco, anunció que la Cámara Forestal, junto con la Cámara Nacional de Exportadores (CANEB), CADEX y otras instituciones, trabaja en una propuesta de protocolo que permita a productores y exportadores despachar sus cargas sin la incertidumbre de enfrentar nuevas retenciones en las fronteras. Añadió que el objetivo también es brindar confianza a los países de tránsito y a los compradores de más de 50 mercados internacionales sobre la calidad y legalidad de la madera boliviana.
No obstante, Rivero aclaró que estos resultados no significan que el narcotráfico no pueda intentar utilizar cargas de exportación para ocultar sustancias ilícitas. Señaló que el sector respalda plenamente los controles, siempre que estos se realicen con rigor científico y procedimientos transparentes que permitan diferenciar un caso real de un falso positivo.
Exportaciones cayeron a niveles de la pandemia
El impacto económico del conflicto fue significativo. Rivero informó que, mientras en mayo el sector proyectaba exportaciones por alrededor de 5 millones de dólares, finalmente solo logró vender 1,8 millones de dólares, un nivel comparable con los meses más críticos de la pandemia. Agregó que junio registrará resultados aún más bajos debido a que gran parte de la actividad permaneció prácticamente paralizada.
Según un estudio de la CANEB citado por el dirigente, el 95% de las empresas forestales tenía carga lista para exportar, pero decidió no despacharla por temor a nuevas retenciones en las fronteras. Aun así, sostuvo que la liberación de camiones en pasos como Brasil, Yacuiba y Puerto Suárez refleja que el proceso de normalización ya comenzó.
Rivero indicó además que las empresas afectadas mantienen procesos judiciales en Chile para limpiar su imagen y recuperar la mercadería retenida. Explicó que las 15 compañías involucradas contrataron un equipo de abogados para solicitar contrapruebas y defender la legalidad de sus exportaciones.
Dólares y combustible, los desafíos pendientes
Consultado sobre el contexto económico, el presidente de la Cámara Forestal sostuvo que, más allá de la escasez de divisas, el principal problema para el sector fue la imposibilidad de exportar. En ese sentido, afirmó que promover las ventas externas permitirá incrementar el ingreso de dólares al país y contribuir a estabilizar el mercado cambiario.
Asimismo, advirtió que otro de los desafíos para recuperar plenamente la actividad es garantizar el abastecimiento de combustibles. Consideró que el Gobierno debe asegurar el suministro suficiente de diésel o habilitar mayores mecanismos para que el sector privado pueda importar carburantes, de modo que las actividades productivas y las exportaciones no vuelvan a interrumpirse.


