Terrapuerto de Cochabamba moviliza una inversión de $us 35 millones y apunta a integrar bus, tren y aeropuerto
Uno de los componentes del proyecto es su conexión con la Línea Amarilla del tren metropolitano.
El nuevo Terrapuerto de Cochabamba demandó una inversión aproximada de $us 35 millones entre la construcción y la compra del terreno, según informó su presidente, Jaime Veizaga, quien destacó que el proyecto incorpora tecnología, servicios automatizados y conexión con el sistema ferroviario.
La obra se levanta sobre un terreno de 24 hectáreas adquirido en 2016 con financiamiento del Banco BISA. De acuerdo con Veizaga, la construcción requirió $us 31 millones, mientras que la compra del terreno representó otros $us 5,28 millones.
El financiamiento incluyó un aporte inicial de $us 2 millones de la familia Veizaga, un crédito de $us 7 millones del Banco BISA y la venta de terrenos y locales del complejo. En total, unas 800 personas participaron mediante la compra de terrenos y locales, mientras que los transportistas tienen una participación del 10% en la sociedad.
Tecnología y conexión ferroviaria
Veizaga destacó que el Terrapuerto cuenta con 365 cámaras con reconocimiento facial, además de sistemas de reconocimiento de placas para el ingreso de buses. También incorpora generación de energía mediante paneles solares y un sistema de cosecha de agua de lluvia.
Uno de los componentes del proyecto es su conexión con la Línea Amarilla del tren metropolitano. La empresa entregó un terreno y 600 metros de terraplén para permitir el ingreso de la vía hasta las inmediaciones de la terminal.
“Con el tren, con el Ministerio de Obras Públicas, le hemos entregado un terreno, pero además 600 metros de todo lo que es el terraplén para que entre ya la línea de tren”, explicó Veizaga.
Según el empresario, el recorrido ferroviario permitirá conectar el Terrapuerto con el aeropuerto en aproximadamente cinco minutos, además de vincularlo con otras zonas de Cochabamba.
La infraestructura dispone además de un preparqueo para 80 buses y 53 carriles, con un sistema automatizado para asignar las unidades a sus respectivos espacios y reducir las congestiones en el ingreso y salida.
Un polo de empleo
Veizaga señaló que durante la construcción se generaron alrededor de 10.000 fuentes de empleo, mientras que actualmente unas 4.500 personas trabajan dentro del complejo entre las 110 empresas instaladas, la terminal y los servicios asociados.
El proyecto también contempla áreas comerciales y otros desarrollos que forman parte del complejo. Según su presidente, la obra busca concentrar servicios de transporte y facilitar la conexión entre distintos medios de movilidad.
“Lo hacemos con mucho amor a Bolivia y a Cochabamba”, afirmó Veizaga al referirse al proyecto.


