Close Menu
Asuntos Centrales
  • Portada
  • Economía
  • Política
  • Sociedad
    • Seguridad
    • Salud
    • Educación
    • Ciudad
    • Medioambiente
  • Espacio Empresarial
  • Opinión
  • Mundo
  • Deportes
Destacado

Christian Automotors trae lo nuevo de Ford a Bolivia

22 abril, 2026

SREC desembolsa Bs 14,6 millones por compensaciones de gasolina desestabilizada en Bolivia

22 abril, 2026

Gabriela de Paiva: “Pando no tiene luz, arrastra deudas y enfrenta la peor crisis de su historia”

21 abril, 2026
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp
Tendencias
  • Christian Automotors trae lo nuevo de Ford a Bolivia
  • SREC desembolsa Bs 14,6 millones por compensaciones de gasolina desestabilizada en Bolivia
  • Gabriela de Paiva: “Pando no tiene luz, arrastra deudas y enfrenta la peor crisis de su historia”
  • Luis Ayllón: “La Gobernación de Chuquisaca está en terapia intensiva y requiere decisiones urgentes”
  • Edgar Sánchez: “Derrotamos presiones del Chapare y el aparato estatal para ganar la Gobernación de Oruro”
  • Diez años después: Magela Baudoin vuelve a La composición de la sal
  • María René Soruco gana con 70% en Tarija y plantea giro hacia desarrollo productivo, autonomía y ajuste institucional
  • Juan Pablo Velasco inicia transición en Santa Cruz con ajuste institucional y foco en salud, caminos y tecnología
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp TikTok
Asuntos Centrales
Nuestro Canal
jueves, abril 23
  • Portada
  • Economía
  • Política
  • Sociedad
    • Seguridad
    • Salud
    • Educación
    • Ciudad
    • Medioambiente
  • Espacio Empresarial
  • Opinión
  • Mundo
  • Deportes
Asuntos Centrales
Inicio » Opinión » Volver
Opinión

Volver

Alfonso Cortez - Comunicador Social
Nona VargasBy Nona Vargas1 enero, 2026Updated:1 enero, 20263 Mins Read
Facebook Twitter WhatsApp Email
Share
Facebook Twitter WhatsApp Email

No escribí durante un año. No por falta de palabras —eso nunca—, sino porque el cuerpo me pidió silencio. Y cuando el cuerpo habla, conviene escucharlo.

Ocho años escribiendo cada semana dejan huella. En los dedos, en la cabeza, en el ritmo interno. Y a veces también dejan cansancio. No del oficio —ese sigue siendo un privilegio—, sino de la exigencia de estar siempre ahí, opinando, interpretando, poniendo orden donde casi nunca lo hay.

El receso no fue solo descanso. Fue también supervivencia. Consultas médicas, diagnósticos, quirófanos, pasillos largos, noches que se estiran más de la cuenta. Un año que me obligó a cambiar la agenda periodística por el calendario clínico, por la bitácora hospitalaria. Las certezas por la paciencia. Un año en el que aprendí —a la fuerza— que la fragilidad no es una metáfora literaria: es una condición humana.

Por eso este texto no es un regreso triunfal. Es algo más modesto y, quizás, más honesto: un volver despacio. Sin fanfarria. Sin promesas grandilocuentes. Con gratitud.

Nada de esto habría sido posible sin quienes estuvieron cerca cuando yo estaba lejos de mí mismo. No volví solo. Me trajeron de regreso muchos gestos pequeños, silenciosos y persistentes.

También fue un año necesario para mirar hacia adentro. Para preguntarme qué quiero escribir y desde dónde. Para darme permiso de imaginar otros registros, otros tonos, otros silencios. Para entender que escribir distinto no es traicionar nada: es crecer.

Y justo cuando el calendario se resetea, cuando el año nuevo nos ofrece esa ilusión preciosa de página en blanco, vuelvo. No porque todo esté resuelto —nunca lo está—, sino porque hay algo profundamente humano en imaginar futuros, aun sabiendo que no los controlamos.

Me gusta pensar en el 1 de enero como un territorio sin estrenar. La casa todavía en silencio. El café recién hecho. El día entero por delante. Los planes sin corregir. Los sueños intactos. Esa sensación breve —pero poderosa— de que todo es posible, incluso equivocarse mejor.

2026 llega con esperanza, sí, pero también con humildad. Con ganas de vivir más atento, más lento, más consciente. Con proyectos, claro. Pero sobre todo con la decisión de no postergar lo importante: los afectos, las conversaciones largas, la risa sin culpa, el tiempo compartido.

Vuelvo a escribir no para tener respuestas, sino para seguir haciéndome preguntas. No para explicar el mundo, sino para acompañarlo. No para correr detrás de la actualidad, sino para detenerme en lo que, a veces, pasa desapercibido.

Si algo me enseñó este año es que estar vivo ya es bastante. Que levantarse cada mañana es un pequeño acto de valentía. Y que imaginar —aunque después no se cumpla— sigue siendo una forma hermosa de resistencia.

Escribo otra vez. No como antes. Mejor, espero. Porque lo que empieza ahora no es una continuación: es un nuevo ciclo. Y eso, en estos tiempos, ya es motivo suficiente para celebrar.

Noticias Portada
Share. Facebook Twitter WhatsApp Email
Nona Vargas
  • Website

Related Posts

Espacio Empresarial

Christian Automotors trae lo nuevo de Ford a Bolivia

22 abril, 20264 Mins Read
Economía

SREC desembolsa Bs 14,6 millones por compensaciones de gasolina desestabilizada en Bolivia

22 abril, 20261 Min Read
Política

Gabriela de Paiva: “Pando no tiene luz, arrastra deudas y enfrenta la peor crisis de su historia”

21 abril, 20263 Mins Read
Lo más leído
Espacio Empresarial

Christian Automotors trae lo nuevo de Ford a Bolivia

22 abril, 2026
Economía

SREC desembolsa Bs 14,6 millones por compensaciones de gasolina desestabilizada en Bolivia

22 abril, 2026
Política

Gabriela de Paiva: “Pando no tiene luz, arrastra deudas y enfrenta la peor crisis de su historia”

21 abril, 2026
Últimas publicaciones

Christian Automotors trae lo nuevo de Ford a Bolivia

22 abril, 2026

SREC desembolsa Bs 14,6 millones por compensaciones de gasolina desestabilizada en Bolivia

22 abril, 2026
Advertisement
Demo

Somos un ecosistema informativo integral, liderado por el periodista Tuffí Aré Vásquez y con presencia en radio, televisión y diferentes plataformas digitales.

Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp TikTok

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.