Luis Ayllón Chuquisaca: crisis económica marca el inicio de su gestión
El gobernador electo de Chuquisaca, Luis Ayllón, advirtió que asumirá el cargo en medio de una crisis económica profunda, con una Gobernación que —según sus palabras— está “en terapia intensiva”.
En entrevista con Asuntos Centrales, Ayllón detalló que el presupuesto departamental se redujo drásticamente en la última década, pasando de cerca de 1.000 millones de bolivianos a apenas 360 millones en la actualidad.
“La situación es muy crítica. Apenas alcanza para salarios y hay deudas con empresas”, afirmó.
Caída de ingresos y falta de liquidez
El nuevo gobernador explicó que la reducción de recursos está vinculada a la caída de ingresos por regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Además, señaló que se requieren al menos 200 millones de bolivianos adicionales para garantizar la continuidad de proyectos en ejecución.
Este escenario, dijo, limita la capacidad operativa de la Gobernación y obliga a buscar nuevas fuentes de financiamiento.
Producción y minería: las apuestas para generar ingresos
Ante la crisis, Ayllón planteó diversificar la economía departamental.
Destacó que Chuquisaca tiene potencial en sectores productivos como:
- Ganadería (tercer departamento del país)
- Producción de miel, orégano y amaranto
- Exportación de ají y maní
Sin embargo, reconoció que el principal desafío es aumentar los volúmenes de producción para acceder a mercados internacionales.
También mencionó la minería como una fuente de ingresos en crecimiento, que actualmente genera alrededor de 22 millones de bolivianos al año, pero que podría expandirse con mayores controles.
Pacto fiscal y propuesta del 50/50
Uno de los puntos centrales de su agenda será impulsar el debate sobre la redistribución de recursos.
Ayllón afirmó que, de aplicarse un esquema 50/50, Chuquisaca podría recibir hasta 600 millones de bolivianos adicionales.
“Eso oxigenaría la Gobernación y daría estabilidad al menos por dos años”, sostuvo.
Relación con el Gobierno: apoyo con condiciones
Sobre su relación con el Gobierno nacional, el gobernador electo marcó una postura clara.
Aseguró que apoyará las medidas que beneficien a la población, pero será crítico frente al centralismo y la corrupción.
“Soy opositor al centralismo, pero puedo ser aliado si hay redistribución de recursos y decisiones consensuadas”, afirmó.
También cuestionó los anuncios sin ejecución concreta.
“La gente está cansada de promesas. Se necesitan hechos”, enfatizó.
Gobernabilidad con consenso
Ayllón planteó que las decisiones nacionales deben construirse en coordinación con gobernaciones y municipios.
Propuso un modelo basado en consensos, donde las regiones tengan mayor participación en la definición de políticas públicas.
Advirtió que mantener un esquema centralista podría limitar el desarrollo regional.
Trayectoria marcada por confrontación política
El nuevo gobernador también recordó su trayectoria política, marcada —según indicó— por más de 15 años de persecución durante gobiernos del MAS.
Mencionó su participación en el movimiento del 21F y acciones legales contra autoridades del oficialismo de ese entonces.
Pese a ello, aseguró que su gestión no estará guiada por revanchas.
“Goberné sin resentimientos cuando fui interino. Escuché a todos”, afirmó.
Inicio de gestión y coordinación con gobernadores
Ayllón indicó que aún no se ha definido una reunión formal entre gobernadores electos, pero anticipó que será una prioridad en el inicio de gestión.
También propuso que la posesión de autoridades se realice en Sucre, como un acto simbólico en la Casa de la Libertad.
