El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia, Pedro Colanzi, manifestó su profundo rechazo a que se pretenda generalizar y estigmatizar a la industria legal tras la detección de cargamentos de madera contaminada en puertos chilenos. Colanzi aclaró que los 45 contenedores bajo sospecha no provienen exclusivamente de Pando, sino de múltiples departamentos. Asimismo, denunció un perjudicial “apagón informativo” por parte de las autoridades de Chile y Bolivia, advirtiendo que los retrasos aduaneros de hasta dos meses, sumados a los 40 días de bloqueos internos, han arrastrado al sector a una “tormenta perfecta” con pérdidas de 300 millones de dólares.
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El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia, Pedro Colanzi, manifestó que no constituye una novedad para el gremio, puesto que los exportadores legales venían soportando un riguroso escrutinio desde hace más de seis meses. El dirigente lamentó que el caso se maneje bajo un manto de hermetismo bilateral que afecta directamente la reputación del comercio exterior boliviano.
Colanzi ratificó el compromiso incondicional de los empresarios formales en la lucha contra el narcotráfico —al que calificó como un flagelo que golpea a diversos rubros de la economía—, pero fue tajante al exigir que no se criminalice a toda la cadena productiva. “Resulta injusto e irresponsable que el trabajo de todo un sector productivo sea puesto en duda por hechos que son objeto de investigación y cuya responsabilidad corresponde exclusivamente a quienes hayan participado en actividades ilícitas”, reza la postura oficial defendida por el representante.
La Cámara Forestal argumentó que la industria legal del país opera bajo estrictos sistemas de control, trazabilidad y fiscalización que sustentan el manejo sostenible de los bosques bolivianos, por lo que demandaron de manera urgente que las investigaciones del Ministerio de Gobierno y la Fiscalía se manejen con total transparencia para separar a los actores criminales de las empresas legítimas.
¿Cuál es el origen de la madera?
Frente a las versiones preliminares que buscaban focalizar el origen de la madera contaminada en el norte amazónico del país, el presidente de la Cámara Forestal reveló de manera textual: “Según sabemos extraoficialmente no solamente serían de Pando, sino de otros departamentos, los contenedores con sustancia controlada”.
La aclaración institucional apunta a precisar que el problema de fiscalización abarca un espectro nacional y que las demoras extraordinarias no solo se concentran en el Puerto de Arica, sino que se extienden a los flujos comerciales que transitan hacia las terminales chilenas de Valparaíso y San Antonio, afectando la salida de los principales nodos productivos de Bolivia.
El método de impregnación y el colapso aduanero en Arica
Colanzi explicó que el sector tomó conocimiento de la gravedad del caso de manera fortuita, precisamente cuando una comitiva del viceministerio de Comercio Exterior y técnicos de la Cámara Forestal se encontraban en Arica intentando destrabar los cargamentos rezagados. De acuerdo con los datos técnicos obtenidos, la investigación se centra en 45 contenedores con casi 1.000 toneladas de madera, calculándose de forma preliminar que “prácticamente el 10% sería sustancia ilícita”.
Asimismo, alertó sobre la alta complejidad del método utilizado por las redes delictivas, detallando que se empleó un sistema de “impregnación de madera” tan sofisticado que las terminales costeras se han visto superadas técnicamente. “Inclusive el puerto de Arica, que es uno de los puertos más modernos que tiene Sudamérica, no tiene laboratorio para poder detectar la droga en estos embarques. Ellos tienen que mandarlo a Santiago”, develo Colanzi, explicando que esta carencia tecnológica es la que provoca que el tiempo normal de visado de la madera se extienda de 10 días a más de dos meses por contenedor.
Pérdidas por 300 millones de dólares y la “tormenta perfecta”
Al evaluar la realidad financiera de las empresas, el líder empresarial fue enfático al declarar que “el sector forestal está en lo que llamaríamos la tormenta perfecta”, producto del estrangulamiento comercial provocado por los 40 días de bloqueos de carreteras en el territorio nacional, sumado a los perjuicios aduaneros en Chile que datan de hace más de medio año.
La cuantificación institucional sitúa el daño en niveles críticos para la estabilidad laboral del país. “Entre nuestra economía interna y la exportación estamos llegando a cerca de los 300 millones de dólares” en pérdidas, puntualizó Colanzi, alertando que la parálisis total del rubro pone en riesgo directo a un sector que genera un movimiento anual de 140 millones de dólares en exportaciones, 100 millones en importaciones, y que sostiene de forma regular 110.000 fuentes de trabajo directas y casi 100.000 empleos indirectos.
Paralización de mercados estratégicos en Asia y Europa
Finalmente, el presidente de la entidad forestal detalló que la parálisis de los despachos debido a las fiscalizaciones prolongadas en el Puerto de Arica interrumpe bruscamente los compromisos comerciales con mercados internacionales altamente exigentes.
El estancamiento de la carga golpea de forma directa al flujo comercial con China, país que se ha consolidado como el principal destino de la madera nacional, seguido en orden de importancia por el mercado de los Estados Unidos y potencias de la Unión Europea. “Sobre todo Alemania, Francia, son los países donde más llega esa madera, la madera que está ahora siendo fiscalizada en Arica”, concluyó Colanzi.


