Psicóloga advierte aumento de ansiedad, depresión e incertidumbre por la crisis que atraviesa el país
La psicóloga Gabriela Deheza señaló que la actual situación de incertidumbre económica y tensión social que vive Bolivia está generando un impacto significativo en la salud mental de la población,...
La psicóloga Gabriela Deheza señaló que la actual situación de incertidumbre económica y tensión social que vive Bolivia está generando un impacto significativo en la salud mental de la población, con un incremento de síntomas como ansiedad, insomnio, depresión, miedo y desesperanza.
Durante una entrevista, explicó que el cerebro interpreta escenarios prolongados de incertidumbre y peligro de manera similar a una experiencia traumática, lo que provoca consecuencias tanto emocionales como fisiológicas.
“Esta ansiedad nos genera insomnio, nos genera miedo, nos genera incertidumbre, nos genera depresión, desesperanza, entre otros”, afirmó.
La especialista indicó que una de las primeras medidas para afrontar esta situación es reconocer y validar las emociones que experimentan las personas. Asimismo, señaló que cada individuo vive la crisis de manera distinta y que los sentimientos de temor o preocupación son legítimos.
Deheza también advirtió sobre los efectos de la sobreexposición a la información. En ese sentido, recomendó asumir una actitud responsable respecto al contenido que se consume y comparte, evitando mantenerse permanentemente expuesto a noticias que puedan incrementar la angustia colectiva.
“Muchas veces cometemos el error de sobreinformarnos, estar pendientes las 24 horas de las noticias”, sostuvo.
La psicóloga señaló además que ha aumentado la demanda de apoyo profesional debido a las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias, así como por el cierre de negocios, la pérdida de ingresos y la separación de seres queridos a causa de la crisis.
“Esta sensación de depresión, ansiedad, tristeza y desesperanza está completamente latente”, afirmó.
Frente a este escenario, destacó la importancia de reconstruir proyectos de vida y establecer nuevas rutinas que permitan adaptarse a los cambios generados por la situación actual. Según explicó, cuando una crisis altera las dinámicas habituales de las personas, es necesario encontrar alternativas que permitan recuperar estabilidad y proyectarse hacia el futuro.
“Lo importante es que las personas encuentren en sí mismas la oportunidad de reconstruir su vida a partir de lo que se tiene”, concluyó.


