Rodrigo Paz plantea ante CAF-PNUD el 50/50 y una nueva relación entre el Estado y las regiones
Paz también destacó el diálogo como mecanismo para enfrentar conflictos sociales
El presidente Rodrigo Paz planteó avanzar hacia una nueva forma de gobernanza en Bolivia, con reformas institucionales y una mayor presencia del Estado en las regiones, durante su participación en la Cuarta Conferencia CAF-PNUD sobre Gobernanza para el Desarrollo, realizada en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Durante su intervención, Paz diferenció gobierno, gobernabilidad y gobernanza. Señaló que su administración cuenta con las dos primeras, mientras que la gobernanza representa todavía un proceso de transformación institucional.
El 50/50 como propuesta de organización territorial
Paz presentó el modelo 50/50 como una de las propuestas para modificar la relación entre el Estado y las regiones. Según explicó, la iniciativa busca una mayor presencia estatal en los territorios y podría contribuir posteriormente a un modelo de organización territorial con mayor participación regional.
El mandatario también sostuvo que las instituciones deben adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos y mejorar su relación con la ciudadanía. En ese contexto, destacó el impacto de las redes sociales en la campaña electoral de 2025 y afirmó que las nuevas formas de comunicación también deben ser consideradas por el Estado.
“Hay que sincerar la economía”
Otro de los ejes de su intervención fue la necesidad de que las instituciones respondan a las necesidades concretas de la población. Paz vinculó este desafío con la realidad económica del país y con el peso del sector informal.
En ese contexto, planteó la necesidad de “sincerar la economía” y tomar decisiones a partir de la situación real del país, además de adaptar las instituciones a los cambios económicos, sociales y tecnológicos.
Diálogo frente a la conflictividad
Paz también destacó el diálogo como mecanismo para enfrentar conflictos sociales. Al referirse a los 53 días de bloqueo registrados al inicio de su gestión, sostuvo que su Gobierno optó por el diálogo, la paciencia y la paz para evitar una escalada de violencia.
Finalmente, llamó a fortalecer la confianza entre las instituciones, los organismos multilaterales y los países, y planteó que la defensa de la democracia debe tener prioridad frente a los costos económicos que puedan implicar las decisiones para preservarla.


