Un informe pericial del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) identificó 1.108 archivos de audio en el teléfono celular del argentino Fernando Cerimedo, exasesor político vinculado al entorno del presidente Rodrigo Paz. El hallazgo abre nuevas interrogantes sobre el origen, el contenido y la finalidad de las grabaciones en medio de la polémica por conversaciones atribuidas a autoridades del Gobierno.
Table Of Content
- Qué encontró el peritaje del IDIF en el teléfono
- Cuántos audios involucrarían a ministros y autoridades
- Edmand Lara exige investigar el contenido de las grabaciones
- ¿Los audios fueron creados con inteligencia artificial?
- Qué hará la Fiscalía con los 1.108 audios
- Por qué Fernando Cerimedo tenía ese material
- Un peritaje que abre nuevas preguntas sobre el entorno presidencial
La información fue revelada por el periodista Carlos Valverde y corresponde a un peritaje fechado el 19 de agosto de 2026, realizado a un teléfono Samsung Galaxy S24 Ultra que había sido secuestrado por las autoridades.
El documento adquirió relevancia después de la difusión de grabaciones atribuidas a conversaciones de Cerimedo con el presidente, ministros y otras personas de su entorno.
Sin embargo, el hallazgo de más de mil archivos de audio no significa que todos correspondan a conversaciones políticas ni que su contenido esté relacionado con las denuncias que actualmente generan controversia.
Qué encontró el peritaje del IDIF en el teléfono
El dispositivo fue registrado como evidencia E-1. Según el informe forense, el análisis permitió identificar los siguientes archivos y registros:
| Tipo de archivo o registro | Cantidad |
|---|---|
| Audios | 1.108 |
| Videos | 688 |
| Imágenes | 9.370 |
| Contactos | 5.840 |
| Llamadas | 2.000 |
| Documentos | 92 |
El informe consta de 14 páginas útiles, 83 páginas de gráficos ilustrativos y dos discos DVD-R que contienen el reporte técnico digital.
La cantidad de archivos identificados permite dimensionar el volumen de información almacenada en el dispositivo, pero no establece por sí sola el contenido de cada grabación, quiénes participaron en las conversaciones ni las circunstancias en las que fueron registradas.
Cuántos audios involucrarían a ministros y autoridades
Carlos Valverde señaló que entre los 1.108 archivos habría aproximadamente 20 o 30 audios de conversaciones entre Cerimedo y ministros.
Entre las grabaciones que ya circularon públicamente figuran conversaciones atribuidas a distintas personas del entorno gubernamental y político, entre ellas:
- El presidente Rodrigo Paz.
- La primera dama María Elena Urquidi.
- Catalina, hija del presidente.
- El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
- El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
- Legisladores y otras figuras políticas.
Valverde también aclaró que no todos los archivos encontrados están relacionados con conversaciones políticas ni con las denuncias que se investigan.
Esta distinción es importante: el peritaje identificó 1.108 archivos de audio, pero no certificó que todos sean conversaciones con autoridades ni que las grabaciones difundidas públicamente representen la totalidad del material.
Edmand Lara exige investigar el contenido de las grabaciones
El vicepresidente Edmand Lara pidió que las investigaciones no se concentren únicamente en identificar a quienes filtraron los audios, sino también en establecer qué contienen y por qué fueron registrados.
Lara cuestionó que Cerimedo tuviera grabaciones atribuidas a conversaciones con el presidente, su esposa, su hija y ministros del Gobierno.
El segundo mandatario también planteó interrogantes sobre la posibilidad de que el material hubiera sido almacenado para ejercer presión, chantaje o extorsión sobre integrantes del Ejecutivo.
No obstante, esas posibilidades constituyen hipótesis planteadas públicamente por Lara y no conclusiones establecidas por la investigación judicial.
El vicepresidente sostuvo que, si se comprueban delitos relacionados con corrupción, narcotráfico, extorsión o persecución ilegal, los responsables deben ser investigados y sancionados sin privilegios políticos.
Sus declaraciones trasladaron la controversia hacia otro punto: determinar no solamente quién difundió las conversaciones, sino también cuál fue el propósito de las grabaciones y si existieron conductas delictivas alrededor de ellas.
¿Los audios fueron creados con inteligencia artificial?
Uno de los aspectos que genera mayor interés es la autenticidad del material difundido y la posibilidad de que haya sido manipulado mediante herramientas de inteligencia artificial.
Carlos Valverde afirmó que varios especialistas que revisaron las grabaciones coincidieron en que no fueron generadas mediante inteligencia artificial.
Sin embargo, el propio periodista señaló que todavía falta establecer si los audios conservan su contenido original o si fueron editados o manipulados.
Para comprender el alcance de la investigación es necesario diferenciar tres aspectos:
1. Existencia de los archivos. El IDIF identificó 1.108 archivos de audio en el teléfono secuestrado a Cerimedo.
2. Origen de las grabaciones. Se debe establecer quién registró cada conversación, cuándo se realizó y en qué circunstancias.
3. Autenticidad del contenido. Es necesario verificar que las voces correspondan a las personas mencionadas y que los archivos no hayan sido alterados, editados o sacados de contexto.
Por tanto, la identificación de los archivos en el teléfono no equivale a una certificación de autenticidad de todas las conversaciones.
Qué hará la Fiscalía con los 1.108 audios
El fiscal general del Estado, José Armando Urioste, dispuso la conformación de una comisión de fiscales para investigar las grabaciones y establecer su veracidad, posibles alteraciones y eventuales indicios de delitos.
También anunció la creación de una Dirección Nacional de Cibercrimen, en el marco de las investigaciones relacionadas con el material digital.
Entre las tareas que deberá desarrollar el Ministerio Público están:
- Identificar a las personas que aparecen en las conversaciones.
- Verificar si las voces corresponden a las autoridades y personas mencionadas.
- Establecer cuándo y dónde se realizaron las grabaciones.
- Determinar si existieron ediciones o manipulaciones.
- Identificar posibles delitos y a sus responsables.
- Reconstruir cómo fueron difundidos los archivos.
El trabajo forense será determinante para establecer qué información puede utilizarse como elemento de investigación y qué aspectos requieren nuevas pericias.
Por qué Fernando Cerimedo tenía ese material
El teléfono Samsung Galaxy S24 Ultra fue secuestrado durante una investigación penal contra Cerimedo por el presunto delito de feminicidio en grado de tentativa, relacionado con el ataque armado que sufrió su expareja, la abogada Nadia Beller, en Santa Cruz.
El dispositivo fue sometido a pericias dentro de esa causa.
Ahora, el hallazgo de 1.108 archivos de audio abre un nuevo frente de interrogantes sobre el manejo de información y las conversaciones que el exasesor político habría registrado o almacenado.
Una de las preguntas centrales es si Cerimedo grababa sistemáticamente sus conversaciones y con qué finalidad conservaba ese material.
Hasta ahora no está probado que las grabaciones hayan sido realizadas con fines de chantaje o extorsión. Esa posibilidad fue planteada por Lara, pero deberá ser investigada y respaldada con elementos probatorios.
Un peritaje que abre nuevas preguntas sobre el entorno presidencial
La identificación de más de mil audios en el teléfono de Cerimedo amplía el alcance de la controversia política que comenzó con la difusión de conversaciones atribuidas a autoridades del Gobierno.
El dato confirmado por el informe pericial es la existencia de 1.108 archivos de audio en el dispositivo. Lo que todavía debe establecerse es cuántos contienen conversaciones políticas, quiénes participaron en ellas y si fueron grabadas o difundidas de manera irregular.
La Fiscalía tendrá que determinar si el material contiene indicios de delitos y si corresponde establecer responsabilidades penales.
Mientras tanto, las preguntas sobre la relación de Cerimedo con integrantes del Gobierno, el propósito de las grabaciones y la posible utilización de ese material mantienen abierto un nuevo capítulo de tensión política en Bolivia.


