Tirana, la capital de Albania, fue escenario este sábado de nuevos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales durante una protesta contra la corrupción y el deterioro de las condiciones de estudio. Los participantes lanzaron artefactos pirotécnicos contra los agentes, que respondieron con balas de goma, gases lacrimógenos y cañones de agua, según reportes de la AFP.
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Al anochecer, una nube de gas lacrimógeno cubrió la plaza Skanderbeg, uno de los principales espacios públicos de la ciudad. En la avenida que conduce a la sede del Gobierno quedaron esparcidos adoquines y cientos de casquillos de munición policial, de acuerdo con periodistas presentes en el lugar.
Durante más de cuatro horas, los agentes intentaron dispersar a grupos de manifestantes. Algunos participantes portaban artefactos incendiarios y pretendían atacar edificios ministeriales y la sede del Partido Socialista, formación política del primer ministro, Edi Rama.
La jornada reflejó una nueva escalada de las protestas que se desarrollan en el país europeo, donde las demandas contra la corrupción se han combinado con reclamos estudiantiles por las condiciones educativas.
Las protestas en Albania suman a estudiantes
El movimiento de protesta adquirió una nueva dimensión desde mediados de octubre, con el regreso a clases y la incorporación de estudiantes de secundaria y universitarios a las movilizaciones.
Las manifestaciones habían surgido inicialmente en rechazo a un proyecto de complejo turístico vinculado a la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Desde entonces, las movilizaciones ampliaron su alcance y sumaron cuestionamientos relacionados con la corrupción y la situación de la educación.
Las marchas, descritas inicialmente como mayoritariamente pacíficas y no violentas, dieron paso a jornadas marcadas por enfrentamientos entre manifestantes y policías.
Según las autoridades, los choques registrados durante las protestas dejaron más de 300 heridos. Sin embargo, no se precisó si esa cifra corresponde a una sola jornada o al conjunto de los incidentes registrados durante el movimiento.
Tras los enfrentamientos de este sábado, activistas informaron de algunos heridos leves entre los manifestantes. Consultada por la AFP, la Policía no respondió sobre el balance de lesionados.
Por su parte, el Ministerio de Salud informó de dos periodistas con heridas leves, además de un policía y cuatro manifestantes heridos.
“Queremos tener un futuro aquí”, reclaman estudiantes
Las condiciones de estudio se convirtieron en uno de los principales motivos de preocupación entre los jóvenes que participan en las movilizaciones.
“Estamos aquí por una sola razón: no queremos construir nuestros sueños en otro lugar”, afirmó Rosela Mira, estudiante de primer año de Medicina en Tirana, citada por la AFP.
La joven resumió así la preocupación de quienes buscan oportunidades para estudiar y desarrollar su futuro en Albania, en lugar de tener que marcharse al extranjero.
Su hermana, estudiante de secundaria, también expresó su malestar por la situación de las aulas. Entre los problemas mencionados figura la cantidad de alumnos por clase, que, según su testimonio, llega a 40 estudiantes.
Los reclamos educativos se incorporaron a una movilización que inicialmente estuvo relacionada con un proyecto turístico y que ahora reúne a sectores que cuestionan la corrupción y las condiciones de vida en el país.
La tensión aumenta frente al Gobierno de Edi Rama
Los enfrentamientos también alcanzaron zonas cercanas a edificios oficiales y a la sede del Partido Socialista, liderado por el primer ministro Edi Rama.
Durante la protesta, algunos grupos intentaron dirigirse contra instalaciones ministeriales y la sede partidaria, mientras la Policía utilizó distintos medios para dispersar a los participantes.
El uso de balas de goma, gases lacrimógenos y cañones de agua evidenció el nivel de tensión alcanzado durante la jornada. La presencia de adoquines y casquillos en una de las principales avenidas de Tirana dejó señales de los choques registrados.
Aunque las movilizaciones incorporaron nuevas demandas y participantes, la corrupción continúa entre los ejes centrales de las protestas. La participación de estudiantes, además, puso en primer plano las dificultades que denuncian en el sistema educativo.
Un movimiento que pasó de marchas pacíficas a enfrentamientos
La evolución de las protestas en Albania muestra un cambio en el desarrollo de las movilizaciones: de marchas mayoritariamente pacíficas a episodios de violencia y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Las autoridades reportaron más de 300 heridos durante las protestas, mientras que el balance sanitario comunicado tras los incidentes del sábado incluyó a dos periodistas, un policía y cuatro manifestantes con lesiones leves.
Por el momento, la información difundida no establece un balance completo de detenidos ni detalla posibles nuevas medidas del Gobierno frente a las movilizaciones.
La protesta de este sábado volvió a concentrar la atención en Tirana y en los reclamos contra la corrupción, al tiempo que las demandas por mejores condiciones de estudio ganan espacio con la incorporación de jóvenes y universitarios.
Los próximos pasos del movimiento dependerán de la evolución de las movilizaciones y de la respuesta de las autoridades a las demandas planteadas por los manifestantes.


