El alcalde de San Julián, Carlos Vaca, cuestionó la participación de civiles en el operativo de desbloqueo ejecutado el sábado en la carretera Santa Cruz–Trinidad y pidió al Gobierno reconocer responsabilidades por los hechos de violencia registrados posteriormente en ese municipio cruceño.
La autoridad afirmó que advirtió previamente al viceministro Hormando Vaca Díez sobre los riesgos que implicaba la presencia de grupos civiles durante la intervención. Según relató, expresó su preocupación por la posibilidad de que la situación se saliera de control y derivara en personas heridas o fallecidas.
“Que acepten su error los del gobierno y la Policía Nacional, que fue un error garrafal llevar a gente civil”, declaró Vaca en una entrevista con ERBOL. Asimismo, sostuvo que la participación de estos grupos generó malestar entre los pobladores. “La policía casi nada hizo, fueron los civiles. Y esta es la rabia de la gente, sienten al igual que yo que han mellado la dignidad de mi pueblo”, manifestó.
El alcalde también solicitó una disculpa pública de las autoridades y pidió que se determinen responsabilidades por la conducción del operativo. “Pido por eso una disculpa pública y si es posible que rueden algunas cabezas de los que comandaron este operativo”, expresó.
De acuerdo con su versión, tras el desbloqueo grupos de civiles ingresaron al área urbana de San Julián y se registraron presuntos saqueos en viviendas y negocios. Señaló que estos hechos provocaron posteriormente reacciones contra inmuebles vinculados a dirigentes del municipio.
Vaca reveló además que dejó temporalmente la localidad por motivos de seguridad, luego de que algunos sectores lo responsabilizaran por lo ocurrido. No obstante, aseguró que prevé retornar en los próximos días y reiteró su demanda de que el Gobierno evalúe la actuación de quienes dirigieron la intervención.
El operativo de desbloqueo fue ejecutado por efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas en la ruta que conecta Santa Cruz con Trinidad. En la intervención también participaron civiles identificados como miembros de la Unión Juvenil Cruceñista. La acción derivó en enfrentamientos con bloqueadores, dejó seis policías heridos —uno de ellos por impacto de arma de fuego en la cabeza—, cinco civiles aprehendidos y concluyó con el retiro de los efectivos de la localidad.


