Brockmann afirma que Bolivia atraviesa un punto de inflexión político e institucional
La politóloga Erika Brockmann afirmó que Bolivia atraviesa un momento de inflexión marcado por la confrontación política y social, una situación que, a su juicio, puede derivar en transformaciones...
La politóloga Erika Brockmann afirmó que Bolivia atraviesa un momento de inflexión marcado por la confrontación política y social, una situación que, a su juicio, puede derivar en transformaciones institucionales o profundizar los niveles de crisis que enfrenta el país.
En ese contexto, sostuvo que la prioridad inmediata debe centrarse en preservar la democracia y la institucionalidad, por encima de las diferencias políticas y de las evaluaciones que puedan existir sobre la gestión gubernamental. “El bien mayor a proteger hoy día es la democracia y la institucionalidad”, manifestó.
A partir de esa premisa, consideró que las movilizaciones registradas en las últimas semanas no responden a hechos aislados, sino a un proceso que fue construido con anticipación y que terminó escalando hasta generar el escenario actual. Sin embargo, señaló que una vez superada la coyuntura será necesario realizar una evaluación de los errores cometidos por todos los actores involucrados.
Precisamente por las consecuencias que deja el conflicto, Brockmann advirtió que el país deberá abrir espacios de discusión orientados a impulsar reformas institucionales. En su criterio, la crisis ha puesto en evidencia problemas estructurales que no podrán resolverse únicamente con el fin de las movilizaciones.
Respecto a las medidas que puede asumir el Estado, afirmó que el debate sobre un eventual estado de excepción debe alejarse de interpretaciones asociadas exclusivamente al uso de la fuerza. “No tengamos miedo a una medida de excepción, pero hay que desmontar la idea de que la medida de excepción es bala, es muerte, es licencia para matar”, señaló.
Según explicó, existen mecanismos legales, económicos y administrativos que podrían aplicarse para enfrentar situaciones de conflictividad sin recurrir necesariamente a acciones militares, entre ellos procesos de reparación de daños y sanciones vinculadas a las pérdidas ocasionadas por los bloqueos.
Brockmann también cuestionó los enfrentamientos verbales entre distintos actores políticos en medio de la crisis y consideró que esas disputas terminan desplazando la discusión sobre los problemas de fondo. En ese sentido, calificó como una “absoluta irresponsabilidad” que las diferencias escalen en medio del conflicto y sostuvo que los liderazgos políticos deberán enfocarse en reconstruir puentes de diálogo una vez restablecida la normalidad. “Aquí los egos están prevaleciendo”, afirmó. A su juicio, será necesario recomponer las relaciones entre las distintas fuerzas políticas para encarar los desafíos que dejará la actual coyuntura.
Bajo esa perspectiva, anticipó que el país enfrentará una etapa compleja incluso después de que concluya el conflicto actual. “Sé que vamos a salir de esto, pero con muchas heridas y muchos desencuentros”, afirmó al referirse a las consecuencias políticas, económicas y sociales que dejará la crisis.


