La periodista Lupe Cajías sostuvo que parte de los sectores movilizados que actualmente participan en los bloqueos respaldó en su momento la candidatura de Rodrigo Paz, pero que hoy expresa un profundo desencanto con su gestión. A su juicio, esa situación refleja un malestar que va más allá de la coyuntura política y que se ha venido acumulando en distintos sectores del país.
En ese contexto, aseguró que entre los manifestantes existen personas que anteriormente apoyaron al actual mandatario. “Está también la gente de los bolsones que votaron, le dieron su voto a Rodrigo Paz y que ahora le dicen traidor, traidor”, afirmó al describir el clima que percibe en comunidades y regiones afectadas por el conflicto.
Para Cajías, esa reacción no puede entenderse únicamente como una disputa política. Por el contrario, consideró que detrás de las movilizaciones existe un descontento más profundo que no está siendo atendido en el debate público. “Hay una herida profundísima y nadie se está fijando”, sostuvo al referirse a las razones que mantienen activas las medidas de presión.
Bajo esa lectura, indicó que cuestiones históricas vinculadas a la tierra, los recursos naturales y las expectativas de distintos sectores sociales continúan influyendo en la actual coyuntura. Según explicó, esos elementos forman parte de una memoria colectiva que reaparece cada vez que se producen cambios o decisiones que son percibidas como una amenaza a derechos o conquistas previas.
A ello sumó una reflexión sobre el contexto político más amplio. En su criterio, lo que ocurre en Bolivia no responde exclusivamente a factores internos. “Lo que está sucediendo en Bolivia no es una casualidad, no es una respuesta interna”, afirmó, al plantear que existen también elementos internacionales que inciden en el escenario actual.
Finalmente, cuestionó las dinámicas de confrontación que predominan en el debate político y advirtió que profundizar las divisiones dificulta la búsqueda de soluciones. Desde su perspectiva, la crisis exige comprender las causas que originaron el conflicto y reconstruir espacios de diálogo capaces de responder a las demandas acumuladas en distintos sectores del país.


