El director ejecutivo de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), Iber Von Borries, afirmó que la nacionalización de los hidrocarburos deterioró la confianza de los inversionistas porque modificó las condiciones bajo las que operaban las empresas en el país. En ese contexto, señaló que Bolivia requiere una nueva Ley de Hidrocarburos que otorgue seguridad jurídica y restablezca la competitividad para atraer nuevas inversiones.
Durante una entrevista en Asuntos Centrales, Von Borries explicó que la falta de inversión en exploración responde a que Bolivia “ha dejado de ser un país competitivo” para la industria del gas y el petróleo, lo que ha impedido reponer las reservas de gas natural.
“Nosotros ya no somos atractivos para la inversión y en la industria del gas y el petróleo necesitamos inversión extranjera para volver a reactivar el primer eslabón de la cadena, que es la exploración”, sostuvo.
El ejecutivo explicó que uno de los principales factores es el denominado Government Take, es decir, la participación que retiene el Estado sobre la renta hidrocarburífera. Según indicó, mientras en la región este porcentaje oscila entre el 50% y el 60%, en Bolivia alcanza entre el 82% y el 95%, lo que reduce significativamente la rentabilidad para las empresas que invierten.
A ello, agregó, se suma la falta de seguridad jurídica.
“Lamentablemente, la nacionalización, si bien en términos de rédito inmediato fue buena para el país, ha sido una muy mala lección, porque a las empresas básicamente se les cambiaron totalmente las reglas del juego cuando ya estaban dentro de Bolivia”, afirmó.
Von Borries aclaró que la CBHE no plantea eliminar la participación estatal, sino establecer reglas claras que beneficien al país y, al mismo tiempo, generen condiciones para que las empresas vuelvan a invertir.
“Se tienen que dar garantías y se tiene que ser competitivo para que nuevamente las empresas puedan creer en Bolivia y vuelvan a invertir para reponer las reservas que hoy se están agotando”, señaló.
Consultado sobre la posibilidad de atraer nuevas inversiones, indicó que existen empresas interesadas, siempre que el país apruebe una normativa con reglas claras, seguridad jurídica y condiciones competitivas.
Asimismo, advirtió que el contexto regional ha cambiado considerablemente respecto a hace dos décadas, con descubrimientos como Vaca Muerta en Argentina y el presal en Brasil, lo que obliga a Bolivia a ofrecer mejores condiciones para competir por inversiones en el sector energético.


