El hantavirus volvió a encender las alertas sanitarias en Sudamérica. La preocupación se centra en la cepa Andes, una variante presente principalmente en Argentina y Chile y considerada la única del mundo con transmisión comprobada entre personas.
El tema tomó relevancia internacional tras el brote detectado en el crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia, Argentina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y autoridades sanitarias investigan varios casos confirmados y al menos tres fallecimientos asociados al viaje.
Aunque inicialmente se sospechó que el contagio pudo originarse en el extremo sur argentino, las investigaciones continúan y todavía no existe una conclusión oficial sobre el lugar exacto donde ocurrió la exposición al virus.
Qué es la cepa Andes del hantavirus
La cepa Andes pertenece a la familia de los hantavirus y su principal reservorio es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), un roedor silvestre que habita zonas rurales y boscosas del sur de Sudamérica.
El virus se transmite habitualmente cuando una persona inhala partículas contaminadas con saliva, orina o heces de roedores infectados. También puede contagiarse por contacto directo con superficies contaminadas o mordeduras.
Lo que diferencia a la cepa Andes de otras variantes es su capacidad de transmisión interpersonal, especialmente en contactos estrechos y prolongados.
La OMS y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos consideran este comportamiento como excepcional dentro de los hantavirus conocidos.
El brote del crucero que activó la alarma
Las autoridades sanitarias internacionales investigan un brote detectado entre pasajeros del crucero MV Hondius, que recorrió zonas australes de Argentina y Chile.
Los reportes confirmaron:
- al menos tres fallecidos,
- varios contagios confirmados,
- y seguimiento epidemiológico en distintos países.
El caso generó preocupación porque algunos pacientes habrían desarrollado síntomas después de abandonar Sudamérica, lo que activó protocolos sanitarios internacionales.
Hasta el momento, no existe evidencia de transmisión masiva, aunque las autoridades mantienen vigilancia por tratarse de la cepa Andes.
El antecedente que preocupa a científicos
La preocupación actual también revive uno de los brotes más estudiados de hantavirus en Sudamérica.
Entre 2018 y 2019, la Patagonia argentina registró un brote que dejó 34 contagios y 11 fallecidos. Investigaciones posteriores concluyeron que la transmisión entre personas pudo haber sido más amplia de lo que inicialmente se pensaba.
Los científicos detectaron cadenas de contagio asociadas a reuniones familiares, contactos sociales y atención médica.
El caso se convirtió en una referencia internacional para comprender el comportamiento de la cepa Andes y redefinir protocolos sanitarios frente al hantavirus.
Argentina reporta aumento de casos
Autoridades sanitarias argentinas reportaron un incremento de casos de hantavirus durante la temporada epidemiológica 2025-2026.
Medios internacionales y organismos de salud señalaron que los registros actuales superan el promedio histórico habitual, especialmente en regiones del sur y zonas rurales cercanas a áreas boscosas.
Como parte de las investigaciones, Argentina inició monitoreos de poblaciones de roedores en distintas regiones para rastrear posibles focos de transmisión.
Chile mantiene vigilancia epidemiológica
Chile también reforzó sus controles sanitarios y campañas preventivas debido a la circulación histórica de la cepa Andes en su territorio.
Las autoridades mantienen vigilancia en zonas rurales y forestales, donde existe mayor presencia del ratón colilargo.
Además, centros científicos chilenos continúan investigaciones para desarrollar tratamientos y posibles vacunas contra el hantavirus.
Cómo prevenir el contagio
Las recomendaciones sanitarias se enfocan principalmente en evitar el contacto con roedores y ambientes contaminados.
Entre las principales medidas están:
- Ventilar espacios cerrados antes de ingresar.
- Evitar barrer en seco lugares con presencia de excrementos.
- Usar mascarillas y guantes durante limpiezas.
- Mantener alimentos protegidos.
- Eliminar basura y maleza cercana a viviendas.
- Evitar contacto con roedores silvestres.
Los especialistas recuerdan que, aunque el hantavirus sigue siendo una enfermedad poco frecuente, la cepa Andes mantiene especial atención internacional por su capacidad de transmisión entre personas.

