La investigación sobre una presunta red de abastecimiento de sustancias químicas vinculada al procesamiento de cocaína sumó un segundo decomiso en Paraguay. Las autoridades incautaron 16.000 litros de acetato de etilo el 24 de octubre, que se añaden a los 11.800 litros confiscados a comienzos de mes. Según la hipótesis policial y fiscal, ambos cargamentos tenían como posible destino Bolivia.
Table Of Content
- Dos decomisos en menos de tres semanas
- Primer operativo: 11.800 litros en San Lorenzo
- Segundo operativo: otros 16.000 litros incautados
- La defensa de Tatiana Marset rechaza los vínculos
- Bolivia solicitó información oficial a Paraguay
- ¿Qué revelan los químicos y los otros objetos incautados?
- Las preguntas que siguen abiertas
Los dos operativos suman 27.800 litros distribuidos en 139 tambores, de acuerdo con los reportes publicados. Los investigadores paraguayos analizan si los envíos forman parte de una misma estructura que podría estar relacionada con Tatiana Verónica Marset Alba, hermana de Sebastián Marset.
Sin embargo, ese vínculo no está judicialmente demostrado. La defensa de Tatiana niega que su representada tenga relación con los investigados o con los cargamentos, mientras las autoridades buscan establecer quiénes compraron los productos, cómo se organizó su traslado y quién debía recibirlos.
Dos decomisos en menos de tres semanas
Los procedimientos se realizaron en el departamento Central de Paraguay y permitieron detectar dos cargamentos de acetato de etilo, un compuesto utilizado en distintas actividades industriales que también puede emplearse en procesos relacionados con la elaboración y el procesamiento de cocaína.
El primer operativo se ejecutó el 7 de octubre en San Lorenzo. El segundo tuvo lugar el 24 de octubre en Mariano Roque Alonso. La cercanía temporal y la presunta ruta hacia Bolivia llevaron a los investigadores a examinar si ambos casos están conectados.
Primer operativo: 11.800 litros en San Lorenzo
El 7 de octubre, agentes antinarcóticos allanaron un inmueble en San Lorenzo, donde encontraron 30 tambores de acetato de etilo. Posteriormente, localizaron un camión abandonado con otros 29 recipientes.
En total, fueron decomisados 59 tambores, equivalentes a 11.800 litros.
Cuatro personas fueron aprehendidas, entre ellas el ciudadano uruguayo Hugo Javier Fagúndez Suárez, de 52 años, señalado por los investigadores como uno de los principales operadores de la presunta red.
Según reportes de medios paraguayos, Fagúndez habría adquirido el producto en Paraguay y coordinado su traslado en camiones hacia la frontera boliviana.
Los investigadores también sostienen que habría mantenido comunicaciones telefónicas con Tatiana Marset. Ahora buscan determinar si esas comunicaciones guardan relación con los cargamentos y si ella habría intervenido en la recepción o el pago de las sustancias.
Esas hipótesis todavía deben ser respaldadas por pruebas que permitan establecer el alcance de las presuntas conexiones.
Segundo operativo: otros 16.000 litros incautados
El segundo procedimiento se realizó el 24 de octubre en Mariano Roque Alonso. De acuerdo con una publicación de ABC Color, los agentes interceptaron un camión Scania que transportaba 50 tambores de 200 litros cada uno.
La hipótesis investigativa sostiene que la carga iba a ser cubierta con arena para ocultarla durante su traslado hacia Bolivia.
Posteriormente, otros dos hombres fueron detenidos por su presunta participación en un intento de soborno a los agentes para liberar el vehículo. Un allanamiento posterior permitió encontrar 30 tambores adicionales en un depósito.
El resultado fue la incautación de 80 tambores, con un volumen total de 16.000 litros de acetato de etilo.
El 26 de octubre, una jueza dispuso prisión preventiva para los cuatro imputados identificados en este segundo caso: Francisco Javier Varela Rivas, Juan Clemente Granje Benítez, José Félix Cabral y Pastor Federico Rojas Figueredo.
Los cargos reportados son contrabando y tráfico internacional de drogas.
La Policía y la Fiscalía paraguayas investigan si esta carga pertenece a la misma ruta detectada en el primer procedimiento. No obstante, la posible entrega a Tatiana Marset continúa siendo una hipótesis y no un hecho establecido judicialmente.
La defensa de Tatiana Marset rechaza los vínculos
La abogada Mónica Terrazas rechazó públicamente que su defendida tenga relación con los cargamentos. Sostuvo que Tatiana no conoce a Hugo Javier Fagúndez Suárez y cuestionó que se la vincule con el caso sin pruebas contundentes.
La posición de la defensa contrasta con las líneas investigativas que buscan esclarecer las comunicaciones telefónicas y una eventual participación en la recepción o el pago de los productos.
Para establecer una conexión directa será necesario verificar el contenido y el contexto de las comunicaciones, además de contrastarlos con documentos comerciales, movimientos de dinero y otros elementos que puedan reunir las autoridades.
Por ahora, la información difundida no permite concluir que Tatiana haya ordenado, financiado o coordinado los envíos.
Bolivia solicitó información oficial a Paraguay
El caso también involucra a las autoridades bolivianas, debido a la hipótesis de que los productos químicos debían ser trasladados al país.
El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, informó el 9 de octubre que se había solicitado información oficial a Paraguay para esclarecer por qué se presumía que los precursores tenían destino boliviano.
Ese requerimiento busca conocer los antecedentes de la investigación y determinar si existen elementos que justifiquen nuevas actuaciones en Bolivia.
Entre los puntos pendientes está establecer quién financiaría las compras, qué empresa o persona recibiría los tambores y si los dos cargamentos responden a una misma operación o a redes diferentes.
La información disponible no precisa qué respuesta oficial remitieron las autoridades paraguayas al requerimiento boliviano.
¿Qué revelan los químicos y los otros objetos incautados?
El acetato de etilo tiene usos industriales, pero también puede emplearse en determinados procesos vinculados con el procesamiento de cocaína. Por eso, su presencia en grandes cantidades, junto con las características de los traslados investigados, llevó a las autoridades a examinar una posible conexión con el narcotráfico.
Durante el primer operativo también se reportó el hallazgo de una prensa hidráulica, moldes metálicos y una pieza con forma de delfín. Los investigadores comparan esta última con marcas observadas en paquetes de cocaína.
Estos objetos forman parte de la pesquisa, pero su hallazgo no demuestra por sí solo la participación de Tatiana Marset ni confirma que los dos decomisos pertenezcan a una única organización.
La investigación deberá determinar qué función cumplían los materiales encontrados y si existe una relación comprobable entre ellos, los cargamentos y las personas investigadas.
Las preguntas que siguen abiertas
Con los dos decomisos, las autoridades paraguayas suman 27.800 litros de acetato de etilo bajo investigación. El siguiente paso será esclarecer la procedencia de los productos, la ruta prevista y la identidad de sus posibles destinatarios.
También falta determinar si existen pruebas directas que vinculen a Tatiana Marset con ambos cargamentos, quién habría financiado las compras y si los 139 tambores corresponden a una sola estructura o a operaciones distintas.
La cooperación entre Paraguay y Bolivia podría aportar información para responder esas preguntas y definir si corresponde abrir o ampliar actuaciones en territorio boliviano.
Por ahora, los datos confirmados son los dos decomisos y la prisión preventiva dispuesta para los cuatro imputados del segundo procedimiento. La posible conexión con Tatiana Marset y el destino final de los químicos siguen bajo investigación.
La defensa niega que ella esté vinculada con los cargamentos. Su eventual responsabilidad, al igual que la de los demás investigados, deberá establecerse sobre la base de pruebas y decisiones judiciales, no únicamente a partir de las hipótesis difundidas durante la pesquisa.


