El diputado de Unidad, Carlos Alarcón, planteó la posibilidad de adelantar un referéndum revocatorio mediante una ley interpretativa como una alternativa para enfrentar la crisis política y los conflictos que atraviesa el país. Según explicó, la propuesta surge ante las dificultades para encontrar una salida a través del diálogo y el rechazo a mecanismos de presión que, a su juicio, buscan alterar el orden constitucional.
Alarcón recordó que la Asamblea Legislativa aprobó la abrogación de la denominada Ley Copa, medida que, según afirmó, dejó habilitados los mecanismos constitucionales y legales para restablecer el orden público. Sin embargo, sostuvo que el Gobierno optó por privilegiar una salida pacífica y dialogada al conflicto.
El legislador señaló que las conversaciones impulsadas hasta ahora no han logrado avances concretos. “La vía del diálogo en la que está empeñado el Gobierno (…) al día de hoy está en punto muerto, está empantanado”, afirmó, al considerar que los sectores movilizados buscan la salida anticipada del presidente Rodrigo Paz.
Frente a ese escenario, propuso una consulta popular extraordinaria para que sea la ciudadanía la que defina la continuidad del Ejecutivo y de la Asamblea Legislativa. “Si estos grupos quieren destituir o derrocar a un presidente, no lo pueden sacar con la violencia. Así como entró con el voto, tendrán que sacarlo con el voto”, sostuvo.
Alarcón explicó que el mecanismo tendría un carácter revocatorio y confirmatorio al mismo tiempo. Según indicó, si la mayoría de los votos respalda la permanencia de las autoridades electas, tanto el Gobierno como la Asamblea continuarían ejerciendo funciones hasta la conclusión de su mandato en 2030.
Respecto a las observaciones sobre una posible incompatibilidad con la Constitución, el diputado argumentó que la propuesta apunta a habilitar un referéndum extraordinario para una situación excepcional. En ese contexto, sostuvo que la Asamblea Legislativa puede asumir una interpretación constitucional mientras el Tribunal Constitucional no cuente con el quórum necesario para resolver asuntos de fondo.
Además de la consulta, planteó la posibilidad de acompañar el proceso con un acuerdo político respaldado por dos tercios de la Asamblea, orientado a establecer una agenda de temas estructurales que permitan encauzar la situación política y económica del país.


