Propietaria denuncia quinto avasallamiento en Santa Rita y afirma que hay personas armadas
La propietaria de terrenos en la zona de Santa Rita, Melisa Barba, denunció que su predio fue nuevamente avasallado y aseguró que al interior de la propiedad permanecen personas armadas que impiden...
La propietaria de terrenos en la zona de Santa Rita, Melisa Barba, denunció que su predio fue nuevamente avasallado y aseguró que al interior de la propiedad permanecen personas armadas que impiden el trabajo de los empleados. Según indicó, se trata del quinto hecho de este tipo que enfrenta en los últimos dos años.
Barba afirmó que la invasión comenzó la madrugada del viernes y señaló que actualmente hay trabajadores dentro del predio junto a grupos de personas que, según su versión, se movilizan en motocicletas. “En estos momentos tenemos 20 trabajadores en la propiedad y dentro de la propiedad se encuentran 40 motos con dos personas por cada moto, todos encapuchados y armados”, sostuvo.
La propietaria cuestionó la falta de acción de la Policía y señaló que, pese a gestiones realizadas ante distintas instancias, no se ejecutó el desalojo. Indicó que se les informó que la intervención dependía de autorizaciones vinculadas a las autoridades competentes en materia de tierras y que las actuales condiciones derivadas de los bloqueos dificultan el despliegue policial.
Asimismo, aseguró que existen antecedentes similares en predios cercanos. Según relató, una vecina habría gestionado meses atrás una orden de desalojo que tampoco fue ejecutada. “La policía no tiene ninguna excusa para no poder cumplir con el trabajo. Sin embargo, aún así no lo cumplen”, manifestó.
Durante la entrevista también hizo referencia a órdenes de aprehensión pendientes contra dirigentes a quienes identificó como presuntos responsables de avasallamientos en la zona. Señaló que una de esas órdenes data de 2024 y, según afirmó, aún no fue ejecutada.
Respecto a la actividad productiva, explicó que el predio cuenta con cultivos de trigo y una planificación para la siembra de soya, además de insumos almacenados para la próxima campaña agrícola. En ese contexto, sostuvo que los trabajadores enfrentan dificultades para desarrollar sus labores debido a amenazas y daños a la maquinaria. “Es una vergüenza vivir en un país donde los trabajadores no pueden trabajar porque cada vez que tienen que ir a utilizar el tractor para seguir fertilizando los bajan con armas de fuego de alto calibre”, declaró.
Barba afirmó que, pese a los riesgos denunciados, parte de los trabajadores decidió continuar con sus labores para no perder sus fuentes de ingreso. También expresó su preocupación por la persistencia de los avasallamientos y por la falta de resultados en las acciones destinadas a resguardar la propiedad y garantizar el desarrollo de las actividades productivas en la zona.


