El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Abraham Nogales, planteó que la crisis del diésel requiere una revisión integral de la política energética del país, en lugar de modificaciones parciales al Decreto Supremo 5676.
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La posición fue expresada después del congreso extraordinario realizado en Warnes, donde representantes del sector agropecuario determinaron rechazar el Decreto 5676 y pedir su abrogación. Nogales señaló que la norma no ha resuelto los problemas de provisión de combustible y, por el contrario, mantiene la incertidumbre entre los productores.
“No pueden venir poniendo parche por algo que necesita una solución integral”, sostuvo Nogales, al plantear que el Gobierno debe elaborar un plan de recuperación y reestructurar las políticas energéticas del país en coordinación con los sectores productivos.
Dos precios y falta de diésel
Nogales cuestionó el esquema establecido por el Decreto 5676, particularmente por la existencia de dos precios para el combustible. Según explicó, esta situación genera incertidumbre y favorece la especulación y la aparición de mercados paralelos.
El dirigente también señaló que el problema central continúa siendo la falta de abastecimiento. “El diésel no está llegando a los productores y el poco diésel que hay pues se está yendo al mercado”, afirmó.
En ese contexto, indicó que el sector productivo necesita condiciones que le permitan mantener su competitividad, entre ellas medidas vinculadas con la importación, la biotecnología y la seguridad jurídica.
Importación privada y reducción de trabas
Nogales consideró que cualquier medida que mejore las condiciones de provisión de combustible puede contribuir a enfrentar la crisis. Entre ellas mencionó facilitar la importación privada y reducir la burocracia asociada a los permisos.
Recordó que ANAPO cuenta con experiencia en la importación directa de diésel para sus asociados y sostuvo que, bajo determinadas condiciones tributarias, el combustible llegó a tener precios inferiores a los actuales.
También cuestionó el límite de 120 litros establecido inicialmente por la norma para determinados consumidores, al considerar que esa escala no responde a las necesidades reales de la actividad productiva.
El sector pide medidas de fondo
Para Nogales, el problema del diésel no puede abordarse de manera aislada, debido a que está relacionado con la situación económica y fiscal del país. Por ello, insistió en que el Gobierno debe definir una política energética de largo alcance y atender de manera diferenciada las necesidades de los distintos sectores.
“El Gobierno debe tener un plan integral de recuperación y reestructurar lo que son las políticas energéticas del país, consensuarlo con los sectores”, afirmó.
El presidente de ANAPO agregó que los productores están dispuestos a continuar trabajando para garantizar el abastecimiento de alimentos, pero requieren condiciones que permitan enfrentar el incremento de costos y las dificultades acumuladas durante los últimos meses.
Advertencia ante falta de soluciones
El sector agropecuario fijó el domingo como plazo para esperar respuestas del Gobierno. Nogales señaló que, si no existe una solución, la Cámara Agropecuaria del Oriente, como parte del Comité Cívico, planteará convocar a una asamblea para definir nuevas medidas.
A su criterio, la situación trasciende a Santa Cruz y requiere una respuesta nacional. “Este decreto no tiene ni pies ni cabeza, el decreto no fue concebido, no está solucionando ninguno de los problemas por lo cual fue decretado”, sostuvo.


