Caso Ueno Bank: el impacto de la crisis política de Paraguay en la economía y las inversiones
El economista Daniel Elicetche analiza el impacto del caso Ueno Bank, la confianza de los inversionistas y riesgos para Paraguay tras la destitución de Santiago Peña y la llegada de Pedro Alliana.
La crisis de Ueno Bank y la destitución de Santiago Peña abrieron interrogantes sobre la estabilidad financiera de Paraguay y la confianza de los inversionistas. Aunque el impacto económico inmediato todavía era limitado al momento de la entrevista, el caso puso bajo observación la supervisión bancaria, los recursos públicos y la exposición del sistema financiero.
Table Of Content
- Ueno Bank: una crisis que afectó a millones de clientes
- La supervisión bancaria y el uso de fondos públicos
- ¿Qué pasó con los ahorros y la confianza financiera?
- El dólar y el impacto de la crisis en la economía paraguaya
- ¿Deben preocuparse los inversionistas bolivianos en Paraguay?
- Paraguay después de la destitución de Santiago Peña
El economista Daniel Elicetche, expresidente de la Cámara de Comercio Paraguayo-Americana (AmCham Paraguay), analizó en entrevista con Asuntos Centrales las consecuencias económicas del escándalo bancario y sus posibles efectos sobre las inversiones nacionales y extranjeras.
La entrevista se realizó antes de que el Congreso destituyera a Peña. El 6 de noviembre de 2026, el Senado aprobó su destitución mediante juicio político y Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el periodo constitucional 2023-2028. El caso Ueno Bank fue uno de los principales elementos de la acusación parlamentaria.
Ueno Bank: una crisis que afectó a millones de clientes
Elicetche explicó que el problema de Ueno Bank debía analizarse inicialmente como una crisis concentrada en una entidad financiera y no como una falla generalizada de todo el sistema bancario paraguayo.
Según sus declaraciones, el banco había conseguido expandirse rápidamente mediante la incorporación de pequeños ahorristas, trabajadores, microempresarios y personas que anteriormente no tenían acceso a servicios financieros tradicionales.
El economista señaló que la entidad contaba con alrededor de tres millones de clientes y había desarrollado un modelo de bancarización basado en tarjetas de crédito, beneficios y productos financieros dirigidos a sectores de ingresos bajos y medios.
Sin embargo, identificó como uno de los principales problemas la utilización de fondos captados para otorgar grandes créditos a empresas vinculadas al propio grupo empresarial.
A su juicio, esa práctica generó problemas de liquidez y habría incumplido las normas de regulación bancaria.
La supervisión bancaria y el uso de fondos públicos
Uno de los aspectos más delicados señalados por Elicetche fue el papel de los organismos de supervisión financiera.
El economista cuestionó la actuación de la Superintendencia de Bancos y consideró que existió demasiada flexibilidad en el control de las operaciones de la entidad.
También indicó que Ueno Bank había recibido recursos del sector público, incluidos fondos de cajas de jubilaciones, que contribuyeron a financiar su crecimiento.
Según su análisis, la combinación de depósitos de pequeños ahorristas, recursos públicos y créditos a empresas vinculadas generó una exposición financiera que terminó convirtiéndose en un problema de gran dimensión.
Estas declaraciones forman parte de su evaluación económica durante la entrevista y deben distinguirse de las responsabilidades que corresponde establecer a las investigaciones judiciales.
¿Qué pasó con los ahorros y la confianza financiera?
Elicetche sostuvo que los depósitos de los clientes estaban respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos, con una cobertura de hasta aproximadamente 5.000 dólares por cuenta, según la información que manejaba al momento de la conversación.
Por ello, consideraba que una parte importante de los pequeños ahorristas podría recuperar sus recursos, aunque enfrentaría demoras.
En cambio, advirtió sobre los riesgos para las colocaciones del sector público, especialmente los fondos provenientes de cajas de jubilaciones.
También mencionó una emisión de bonos por 300 millones de dólares realizada en Nueva York por la entidad, cuya situación podía generar consecuencias para la imagen financiera internacional de Paraguay.
El economista advirtió que el escándalo podía afectar la percepción de riesgo del país y su condición de destino atractivo para las inversiones.
El dólar y el impacto de la crisis en la economía paraguaya
Al momento de la entrevista, Elicetche identificó dos señales inmediatas de preocupación: el incremento del dólar y una posible reducción del consumo en centros comerciales.
Explicó que la moneda estadounidense había registrado un aumento, en un contexto en el que el guaraní acumulaba una apreciación que, según su estimación, había generado un atraso cambiario cercano al 30%.
El economista consideró que una corrección del tipo de cambio podía beneficiar a los exportadores, aunque también podía trasladarse parcialmente a los precios internos.
No obstante, destacó que Paraguay mantenía indicadores macroeconómicos relativamente estables, con una inflación anual cercana al 3% y un crecimiento económico sostenido.
Por esa razón, esperaba que la crisis política y bancaria no provocara un deterioro estructural de la economía paraguaya.
¿Deben preocuparse los inversionistas bolivianos en Paraguay?
La entrevista también abordó un tema de especial interés para Bolivia: las inversiones de empresarios nacionales en Paraguay.
Elicetche confirmó que durante los últimos años había observado un incremento de capitales bolivianos en ese mercado.
Mencionó inversiones en el sector inmobiliario, actividades agropecuarias, una compañía de seguros y la adquisición de una participación importante en un banco pequeño por parte del grupo Bedoya.
Ante la posibilidad de que la crisis financiera afectara esas inversiones, recomendó actuar con cautela y observar cómo evolucionaban los acontecimientos durante las siguientes semanas.
En su evaluación, los problemas políticos no necesariamente comprometerían las perspectivas de largo plazo de la economía paraguaya.
También destacó que el país mantenía condiciones macroeconómicas que habían favorecido la llegada de capital extranjero.
Paraguay después de la destitución de Santiago Peña
El desenlace político modificó el escenario que Elicetche analizaba durante la entrevista.
El 6 de noviembre, el Senado destituyó a Santiago Peña mediante juicio político y Pedro Alliana asumió la Presidencia. La crisis bancaria, las denuncias sobre el manejo de recursos y los cuestionamientos a la supervisión financiera estuvieron en el centro del proceso.
El cambio de Gobierno abre una nueva etapa para Paraguay, que deberá atender las consecuencias financieras del caso Ueno Bank, dar respuestas a los ahorristas y recuperar la confianza de los mercados.
Para los inversionistas bolivianos, el seguimiento de las decisiones económicas y regulatorias será relevante para evaluar la evolución de sus operaciones en ese país.
La advertencia de fondo que deja el análisis de Elicetche es que la estabilidad macroeconómica y la confianza institucional son factores distintos, pero ambos resultan determinantes para sostener el crecimiento y atraer inversiones.


