Roberto Castro, Ricardo Rada y Sandra Rivero perfilan sus candidaturas en Diputados, mientras Diego Ávila y Daniel Ortiz aparecen en la disputa por el Senado. Las negociaciones continúan y la elección dependerá de los respaldos que cada aspirante logre reunir.
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La renovación de las directivas de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) abrió una nueva disputa entre las distintas facciones políticas, con diferencias internas en el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y divisiones en la oposición que pueden modificar el equilibrio de fuerzas en el Parlamento.
En la Cámara de Diputados, Roberto Castro, Ricardo Rada y Sandra Rivero aparecen como los principales nombres en carrera. En el Senado, la disputa se concentra entre el actual presidente, Diego Ávila, y Daniel Ortiz, mencionado como una alternativa si no se consolida la reelección del primero.
Las negociaciones siguen abiertas y ninguna de las candidaturas tiene asegurados los votos necesarios. El PDC busca mantener las presidencias de ambas cámaras, pero las diferencias dentro de sus propias filas abren espacio para otras opciones.
La renovación de las directivas debe concretarse antes del 8 de noviembre de 2026, por lo que los últimos días de octubre y los primeros de noviembre serán decisivos para definir alianzas, respaldos y la distribución de cargos.
Diputados: Castro busca continuar y Rivero cuestiona su gestión
Roberto Castro, actual presidente de la Cámara de Diputados y miembro del PDC, es uno de los principales aspirantes a la reelección. Sus respaldos destacan su capacidad para construir acuerdos entre bancadas, una cualidad relevante en un escenario parlamentario marcado por las diferencias internas.
Sin embargo, su continuidad enfrenta cuestionamientos de legisladores de su propio partido, relacionados con la institucionalización y la administración interna de la Cámara.
En ese contexto, Ricardo Rada también aparece entre las alternativas. El diputado del PDC cuenta con el respaldo de algunos colegas y mantiene conversaciones con distintas brigadas parlamentarias para consolidar apoyos.
La tercera opción es Sandra Rivero, también del PDC, quien cuestiona la continuidad de Castro y plantea fortalecer la institucionalización de la Asamblea Legislativa. Rivero afirmó que recibió pedidos de otros legisladores para postularse y manifestó su disposición a buscar respaldo en otras bancadas.
La competencia entre los tres aspirantes refleja las diferencias dentro del oficialismo y anticipa una negociación en la que los acuerdos entre legisladores serán determinantes.
Más allá de los nombres, la definición de la presidencia de Diputados también pondrá a prueba la capacidad del PDC para resolver sus diferencias sin comprometer la cohesión de su bancada.
Senado: Ávila enfrenta cuestionamientos y Ortiz surge como alternativa
En la Cámara de Senadores, Diego Ávila busca continuar al frente de la directiva. El sector del PDC cercano al presidente Rodrigo Paz impulsa su reelección y el senador Víctor Quispe anunció que respaldará esa opción.
No obstante, Ávila también enfrenta cuestionamientos dentro de su propia bancada, lo que mantiene abierta la posibilidad de una candidatura alternativa.
En ese escenario aparece Daniel Ortiz, presidente de la Comisión de Constitución del Senado. Su nombre fue mencionado por la senadora Ana María Crispín como una opción en caso de que Ávila no consiga los votos necesarios para ser ratificado.
La disputa en el Senado no se limita a una decisión sobre la continuidad de su actual presidente. También pone en juego la capacidad de los diferentes sectores del PDC para acordar una conducción que reúna respaldo suficiente dentro de la Cámara.
El resultado dependerá de las negociaciones entre los senadores y de la capacidad de cada aspirante para sumar apoyos más allá de su círculo político inmediato.
Las divisiones de la oposición pueden influir en la elección
La oposición también llega a la renovación legislativa con diferencias internas que pueden incidir en las negociaciones.
En la Alianza Libre, la disputa por la representación parlamentaria se manifiesta en las jefaturas de bancada. En Diputados, Lissa Claros y Rafael López se atribuyen esa representación desde sectores distintos.
En el Senado, José Sánchez fue elegido por el ala afín a Jorge Quiroga, mientras que otro bloque ratificó a Rafael López como su representante en la disputa interna, según los reportes publicados.
Estas diferencias pueden dificultar la construcción de posiciones comunes y modificar los acuerdos que se alcancen para elegir a las nuevas directivas.
En una votación de este tipo, las divisiones internas pueden convertirse en un factor decisivo si los candidatos necesitan ampliar sus respaldos mediante acuerdos con legisladores de otras fuerzas.
Por eso, la elección no dependerá únicamente de las decisiones del PDC. La posición que adopten los bloques opositores y la capacidad de sus representantes para coordinar sus votos también pueden influir en el resultado.
El reparto de cargos será parte de la negociación
La elección de las directivas también implica definir la distribución de responsabilidades dentro de la Asamblea Legislativa, incluidas las comisiones y otros espacios de conducción parlamentaria.
Estos cargos tienen importancia política porque permiten organizar el trabajo legislativo, establecer prioridades y conducir el tratamiento de proyectos y propuestas.
En consecuencia, las negociaciones no se concentran solamente en quién ocupará las presidencias de Diputados y del Senado. También involucran acuerdos sobre la composición de las directivas y la representación de las distintas bancadas.
En este proceso, las diferencias internas del oficialismo y de la oposición pueden complicar la construcción de consensos. Las candidaturas deberán demostrar que cuentan con respaldo suficiente y que pueden sostener acuerdos más allá de los anuncios iniciales.
Las denuncias sobre presuntos ofrecimientos para asegurar votos también forman parte del debate político, aunque cualquier señalamiento de este tipo debe ser tratado como una acusación mientras no existan pruebas que lo confirmen.
Una elección que pondrá a prueba al PDC
La renovación de las directivas será una prueba para el PDC, que busca conservar la conducción de ambas cámaras, pero enfrenta cuestionamientos y diferencias entre sus legisladores.
La continuidad de Castro en Diputados y de Ávila en el Senado no está garantizada por los apoyos expresados hasta ahora. Las candidaturas de Rada, Rivero y Ortiz muestran que existen alternativas dentro de las propias filas del partido.
La principal incógnita es si las negociaciones permitirán alcanzar acuerdos internos o si las divisiones abrirán espacio para alianzas con otras bancadas.
También queda por establecer cuánto pesará la línea del Gobierno en la elección y qué margen de decisión tendrán los legisladores para definir sus autoridades.
Con el plazo de renovación fijado antes del 8 de noviembre, los próximos días serán determinantes para conocer qué candidatos logran consolidar respaldos y cómo quedará configurada la conducción de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El resultado permitirá medir no solo la fuerza parlamentaria del PDC, sino también la capacidad de los bloques políticos para negociar en un escenario de fragmentación y disputas internas.


